Los obispos andaluces han pedido a los ciudadanos llamados a las urnas el próximo 17 de mayo que ejerzan su voto “con responsabilidad” y han reivindicado que “la acogida al inmigrante” es una “exigencia del respeto a la dignidad de toda persona humana”. El mensaje llega en un momento de alta confrontación entre los prelados y la extrema derecha por sus diferencias de criterio sobre el principio de prioridad nacional, defendido a ultranza por Vox y asumido por el PP, y la regularización de inmigrantes, respaldada por la Conferencia Episcopal. El partido de Santiago Abascal, que en las pasadas elecciones andaluzas fue defendido por el anterior obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha iniciado una guerra abierta contra “algunos obispos” por apoyar la regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno.

En la asamblea, celebrada el lunes en Córdoba y que reúne a 10 diócesis andaluzas y la de Ceuta, los prelados han reclamado también a los políticos católicos que respeten los principios morales de la Iglesia: “La fe no es una ideología y no se identifica plenamente con ningún proyecto político concreto. Por eso, consideramos que es preciso discernir entre las distintas alternativas con fidelidad a la comunión eclesial”. Para destacar después que, entre los fundamentos católicos que deben ser respetados, se encuentran “la defensa de la dignidad de toda persona” y “la acogida del inmigrante”.

Estas palabras casan con las preocupaciones que el papa León XIV le trasladó a la cúpula de la Conferencia Episcopal Española el pasado noviembre sobre el auge de la extrema derecha y su intento de aprovecharse del voto católico. El pontífice alertó del objetivo de los ultras de “instrumentalizar” la Iglesia. “El Papa ve que la ultraderecha utiliza a los creyentes para sus fines”, reveló un prelado a EL PAÍS. No obstante, León XIV no concretó a qué partidos o grupos se refería. “Pedimos a los políticos que no se instrumentalicen aspectos de la vida religiosa con fines partidistas o ideológicos”, han expresado en este sentido los prelados andaluces en el reciente comunicado.

Hace una semana, tras la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española, el secretario de los obispos, César García Magán, afirmó que la Iglesia rechaza la “prioridad nacional” del PP y Vox y criticó que el fin de esta medida es buscar “una polarización”. El líder del partido ultra contraatacó con dureza: “Este personaje [Magán] nunca se atreve a criticar al Gobierno mafioso. Porque el Gobierno le proporciona su negocio con la invasión. Y esa es su prioridad: el negocio. Y el desprecio profundo a los españoles que quieren defender su patria”, escribió en redes sociales.