El documental Sidosa, dirigido por Lluís Galter y Màrius Sánchez y producido por Jordi Évole, debutó en el puesto 34 de la taquilla española, muy lejos de títulos como Michael o Torrente, presidente. Su recaudación fue especialmente baja, con apenas 138 euros por sala en un fin de semana que alcanzó los 7,5 millones en total.

No así su apoyo mediático e institucional. A la premiere acudieron los ministros Mónica García y Fernando Grande-Marlaska, con todo el apoyo del grupo Atresmedia y Jordi Évole, que forma parte del equipo de la película.

El film recoge el testimonio del actor y director Eduardo Casanova sobre su vida con VIH, con la participación de amigos y expertos, en una línea similar a lo ya planteado durante la promoción de Silencio.

Y mientras las críticas y comentarios en torno al film surgen en publicaciones digitales, lo hacen también datos más detallados que certifican el desbarajuste de un documental creado a la medida de Casanova, que en el pasado se divirtió pidiendo más subvenciones para el cine español.

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Según datos del Ministerio de Cultura de ese fin de semana concreto, solo hubo 381 espectadores en 79 cines durante el fin de semana, con una media de cinco personas por sala y apenas 37 euros de recaudación media.

Al film no le faltaban copias, con 79 cines mostrando el film. Una cifra nada desdeñable para un documental, como se demuestra en una comparación con la nutrida representación española en la taquilla de esa semana: Sidosa era la sexta en número de pantallas, solo por detrás de La familia Benetón + 2 (333), Torrente, presidente (301), Kraken: El libro negro de las horas (197), Boulevard (197) y La ahorcada (128).

Además, ha quedado por detrás de otros documentales como Esperanza viva, y se suma a los discretos resultados previos de Pieles y La piedad, confirmando la escasa traslación del interés mediático al éxito en taquilla.

Pese a ser una de las películas españolas con más pantallas, su rendimiento fue muy bajo, superando únicamente a títulos residuales con exhibición mínima.

En contraste, We the Hispanos, con casi la mitad de salas y en su segunda semana, logró mucha mayor recaudación y asistencia, evidenciando la escasa acogida de Sidosa.