El cuerpo hallado en la ribera del Ebro, a la altura de la Cartuja Baja, en Zaragoza, es el de Pablo Cebolla. Así lo ha confirmado el análisis de las muestras de ADN recogidas en el cadáver que fue encontrado el 26 de abril en una zona cercana al cauce y que fueron remitidas, tras pasar por el Instituto de Medicina Legal de Aragón (Imla) a Madrid. Los fueron restos fueron avistados en una zona conocida, según ha indicado la Guardia Civil, como el soto del Francés, a casi 12 kilómetros del puente de Piedra, punto en el que desapareció. Hasta allí se desplazaron efectivos de la benemérita y de los bomberos del Ayuntamiento de la capital aragonesa.