«Quiero agradecer el cariño que me demostráis en la calle, cada día, incluso aunque lo hagamos tan mal como el otro día». Borja Jiménez … aprovechó su presencia en el segundo encuentro de peñas del Sporting de Gijón del oriente asturiano para disculparse con la afición por el último traspié liguero ante el Ceuta. «El cariño que demostráis hacia el club es muy grande», se sinceró en su visita a Cangas de Onís, al acto organizado por la peña sportinguista Berna Pendás y que se desarrolló, como el año pasado, en la cafetería Peñalver, primero, y en la finca Villa María, después.

El preparador rojiblanco, junto a Dubasin, fueron los representantes de la primera plantilla rojiblanca. Los dos se convirtieron en los más aclamados de una jornada que volvió a evidenciar que el sportinguismo no se reduce a Gijón. Una docena de peñas tuvieron representación en el acto, congregando en torno a un centenar de aficionados.

«Sabéis que no ha sido un año tan bonito. Nos hemos quedado lejos del objetivo», les reconoció allí Jiménez a los asistentes. «Cuando conseguimos los cincuenta puntos pensábamos que podríamos pelear por esos puestos de ‘play off’ y tenemos ese dolor interno por no haberlo conseguido», ahondó en un discurso en el que también aseguró que en las cuatro jornadas que quedan «lo mínimo que podemos hacer es defender el escudo del Sporting» hasta el último día. El preparador abulense aprovechó su intervención para recordar que es precisamente esa afición «el motor del club» de Mareo: «El Sporting es de su gente y siempre lo va a ser. Agradeceros vuestra presencia y pediros disculpas. En mi nombre y en el de ‘Duba’».

No era un día de reproches. Más bien de hermanamiento como acostumbra a ocurrir en este tipo de actos. «Ya puedo decir que he venido de Cangas a Cangas», bromeaba David Guerra. El vicepresidente ejecutivo, que el año pasado no pudo acudir a esta cita por un viaje laboral, sí que lo hizo este curso. El dirigente hizo hincapié en ese sportinguismo que también se mantiene al pie del cañón en los puntos más alejados de Gijón. «Me quedo con esas vivencias y con lo difícil que es para vosotros ser del Sporting», expuso. Los exjugadores José Antonio Redondo y Joaquín Alonso, último protagonista de los homenajes de El Molinón en los prolegómenos del duelo ante los ceutís, completaron la expedición del club. «Sois una parte muy importante dentro de lo que es la mareona». Alonso puso en valor el papel que juegan las peñas en ese sentimiento rojiblanco que se esparce por toda la región y del que ayer dieron cuenta, nuevamente, en Cangas de Onís, apenas unas semanas después del encuentro en el flanco occidental, que tuvo lugar en San Martín de Luiña (Cudillero).

De toda Asturias

De hecho, entre las agrupaciones rojiblancas con presencia ayer en el encuentro, que dio comienzo a la hora del vermú y, tras la comida, se prolongó hasta bien entrada la tarde, asistieron representantes peñistas del propio oriente asturiano –Cangas de Onís, Infiesto, Ribadesella y Llanes–, de Gijón y de la zona occidental –Pola de Allande, Cornellana o Cangas del Narcea–. Tampoco se lo quiso perder el alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González. «Quiero resaltar el trabajo y el esfuerzo que hay detrás de estos eventos», pronunció el primer edil en presencia de Noelia Grech, la presidenta de la peña Berna Pendás. Un colectivo que, fundada en 1980 y casi abocada a la desaparición, ha sido recuperada para la actividad en los últimos años, como lo demuestran actos como el de este martes. «La gente joven va a ser el futuro de esta peña», remarcó el alcalde antes de que tomase la voz la propia presidenta.

«Sé que no es un día fácil para venir siendo un martes, pero cuando se trata del Sporting todos hacemos un ‘güequín’ en la agenda», ironizó Grech. La presidenta remarcó ese gen guerrero que tiene la afición rojiblanca, sea donde sea. «Estamos acostumbrados a sufrir». El de ayer fue el segundo encuentro de peñas del oriente de Asturias tras el de 2025. Por ahora, los dos han sido organizados por el colectivo que preside Rech, que pidió al Sporting que devolviese esa «ilusión con alguna victoria que nos saque alguna sonrisa».

El acto del colectivo, adscrito a la Unión de Peñas del Sporting, contó con la presencia de su presidente, Gustavo Alonso, quien aprovechó para reflexionar sobre la coyuntura que atraviesa el equipo rojiblanco. «Estamos en el presente que nos dicta la clasificación. Y tenemos que aprender del pasado para en el futuro aspirar a cotas más altas». Unas cotas que Alonso verbalizó sin tapujos. «Que el Sporting llegue a Primera, pero que no descienda y que se consolide», subrayó, tal vez haciendo alusión al paso, parece que efímero, del máximo rival rojiblanco por la categoría más alta del fútbol español.

Tanto el club como los organizadores del evento se intercambiaron mutuamente obsequios con los que sellar el segundo encuentro de peñas anual en el oriente de Asturias.