Las acciones de Intel se han disparado este martes en el Nasdaq, por momentos, más de un 15%, ante una posible alianza con Apple para la producción de procesadores. Desde principios de enero, sus títulos suben cerca de un 200% y acumulan una revalorización del 450% en el último año, llevando la capitalización bursátil hasta la cota de los 550.000 millones de dólares.

La subida de la cotización de Intel ha disparado, aún más, las multimillonarias plusvalías de la Administración Trump, Nvidia y SoftBank, que entraron en el capital del histórico fabricante de chips en el trascurso de su reestructuración operativa y financiera, llevada a cabo durante el verano de 2025.

Según Bloomberg, que cita fuentes conocedoras del proceso, Apple ha mantenido conversaciones exploratorias sobre la posibilidad de utilizar a Intel y Samsung Electronics para producir los procesadores principales de sus dispositivos en EE UU, el iPhone y el iPad.

Un acuerdo de estas características ofrecería a Apple una opción secundaria más allá de su socio tradicional, Taiwan Semiconductor Manufacturing. Las acciones de la empresa de la manzana están subiendo cerca de un 2%, consolidando su capitalización bursátil por encima de los cuatro billones de dólares.

Así, por un lado, el fabricante del iPhone y el iPad ha mantenido conversaciones preliminares con Intel sobre la posibilidad de contratar los servicios de fabricación de chips de la compañía. Por otro, directivos de Apple han visitado una planta de Samsung en desarrollo en Texas, que también fabricará chips avanzados.

De momento, ninguna de estas iniciativas ha dado como resultado la firma de pedidos. De hecho, Apple tiene reservas sobre el uso de tecnología que no sea de TSMC y podría no optar finalmente por otro socio.

Durante más de una década, Apple ha diseñado los principales procesadores, conocidos como sistemas en chip, que impulsan sus dispositivos, y ha confiado en TSMC para su fabricación utilizando los procesos de producción más avanzados en Taiwán. Los últimos iPhones y Macs utilizan el nodo de fabricación de 3 nanómetros.

No obstante, Apple, uno de los mayores compradores de silicio, es inmune a las interrupciones en la cadena de suministro. La reciente escasez se debe a la construcción masiva de centros de datos de IA y a una demanda mayor de la prevista de Macs aptas para ejecutar modelos de IA localmente.

En este sentido, Intel será uno de los socios principales de Terafab, el proyecto de fabricación de chips impulsado por Elon Musk para Tesla y SpaceX. Con este plan, las compañías controladas por el magnate construirán dos fábricas de chips de última generación, para reducir su dependencia de grupos como TSMC, Micron Technology o Samsung.