Había hecho lo posible y lo imposible para estar en una cita como la vuelta de unas semifinales de Champions. Se había probado con el recuperador Óscar Pitillas en el entrenamiento previo sobre el Emirates y recibiría cuidados hasta el último instante previo al partido. Sin embargo, el tobillo de Julián Alvarez aguantó sólo 67 minutos.
Como es habitual en su juego, no había regateado ningún esfuerzo, fajándose en la presión en defensa y mostrándose muy móvil en ataque. Pero pasada la hora de juego, ya no podría más. Tras una acción en la que trataría de colgar un centro que le saldría a las manos de Raya, el argentino sería el primero en percatarse que se había resentido.
Comenzaría a cojear inmediatamente mientras recuperaba la posición, pero sus gestos evidenciaban que algo iba mal. Trató de aguantar, pidiendo al banquillo que aguantaran unos instantes. Pero a continuación, comprobaría que no podía más. Estaba K.O.
Griezmann, también sustituido
Así las cosas, Baena, que ya estaba preparándose para entrar previamente, sería acompañado de Almada en un doble cambio que iba a incluir a un Griezmann que empezaba a acusar el paso del partido. Así, en el 67′ el galo dejaría su sitio al argentino y la Araña al internacional español.