El conflicto entre el Andorra y Eder Sarabia sigue sin cerrarse. A pesar de que el técnico vasco ganó la sentencia en el Tribunal Superior de Andorra, el club del Principado todavía no ha abonado el finiquito fijado judicialmente, lo que ha obligado al técnico a dar un paso más y ejecutar la sentencia.
La resolución del alto tribunal andorrano dio la razón al actual entrenador del Elche en el litigio por su destitución en marzo de 2024 y elevó de forma significativa la indemnización que debía percibir. El Andorra, con Gerard Piqué como máximo accionista, fue condenado a pagar unos 630.000 euros: 611.061 euros en concepto de compensación, más 18.913 euros correspondientes a vacaciones no disfrutadas.
La decisión supuso un giro importante respecto a la sentencia inicial, que había declarado improcedente el despido pero fijaba la indemnización en apenas 175.370 euros más intereses. Una cifra muy alejada de los más de 780.000 euros que reclamaba Sarabia.
El elemento determinante del caso fue la interpretación del contrato federativo del técnico. El Tribunal Superior entendió que la cláusula que garantizaba el cobro de las cantidades pendientes hasta el final del contrato —vigente hasta junio de 2025— era válida y debía aplicarse, reconociendo así el derecho del entrenador a percibir esa compensación íntegra en caso de despido anticipado.
Sin embargo, pese a la firmeza de la sentencia, el pago no se ha producido. Ante esta situación, se ha procedido a la ejecución judicial, lo que abre un nuevo escenario en el caso. El siguiente paso será un requerimiento formal a la Federación y, en caso de que el Andorra siga sin cumplir con la obligación económica, podría enfrentarse a medidas disciplinarias severas. Entre ellas, el bloqueo de sus derechos federativos, lo que impediría al club inscribir nuevos jugadores en el mercado.