El Unicaja busca en Badalona su tercer título de la Basketball Champions League, pero para alcanzar ese objetivo tiene que ir superando obstáculos. El primero … es el AEK, uno de los equipos más regulares de la temporada y que aspira a ganar su primer campeonato fuera de Grecia. Se trata de un duelo ya clásico de la competición por el historial de ambos y tras la intensa semifinal que disputaron ambos hace ahora un año en Atenas. Será, además, un cara a cara que ofrece un evidente choque de estilos. Los griegos, con un baloncesto control y físico, tratarán de imponer su perfil atlético, mientras que el conjunto malagueño buscará un partido dinámico que lo lleve al partido por el título.
Mejoría
Un rival potenciado
El Unicaja y el AEK se vieron las caras hace un año en la semifinal de la Final Four disputada en Atenas. Entonces, el conjunto malagueño era una apisonadora y superó un ambiente hostil para acabar con el sueño griego de alcanzar la final. Ahora las sensaciones de uno y otro son diferentes y también las plantillas. El AEK, pese a varios cambios, es un equipo más fuerte, mientras el malagueño ha perdido su identidad y está condicionado por las lesiones. Frank Bartley es su máximo anotador, un escolta que es un tanque y que es complicado de defender. En esa línea está su otro puntal, el ala-pívot RaiQuan Gray, un elemento ancho, reboteador e inteligente. Greg Brown y Keyshawn Feazel mantienen es perfil físico, este último llegado como recambio de Chris Silva, que dio el salto a la Euroliga.
Dominio malagueño
Precedentes y rachas

Flionis, Gray, Nunnally y Bartley posan en el estadio Panathinaikó de Atenas.
(FIBA)
El Unicaja ha ganado sus últimos tres partidos contra el AEK en la BCL, incluyendo la semifinal en 2025 (71-65). En esos encuentros el conjunto griego ha anotado 65 o 66 puntos, lo que da una idea del buen trabajo del equipo cajista en defensa, algo que no es su fuerte esta campaña. Al margen de las sensaciones actuales, la realidad es que el conjunto malagueño es un rodillo en la Champions en la que ha ganado sus últimos 10 partidos jugados desde los cuartos de final en adelante, ganando sus últimas dos semifinales y tratará de convertirse en el primer equipo en llegar a tres finales consecutivas en la competición. Como detalle curioso, el Unicaja ha ganado sus últimos 20 partidos jugados en España contra un rival no español, anotando 90 puntos o más en 11 de los 12 más recientes; su última derrota de este tipo fue en una semifinal fue aquel fatídico 67-69 contra Telekom Baskets Bonn en 2023, en la Final Four de Málaga.
Trayectoria
El AEK, negado contra rivales españoles
El AEK siempre se ha enfrentado a un equipo español en semifinales de la Champions (Unicaja en dos ocasiones, UCAM Murcia y Casademont Zaragoza), sin embargo, es la primera Final Four fuera de su casa, pues sus tres primeras apariciones en esta fase se disputaron en Atenas (2018, 2020 y 2025). Si vence al Unicaja, el conjunto dirigido por Dragan Sakota se convertirá en el segundo equipo en alcanzar las 100 victorias en la BCL, después de La Laguna Tenerife (128). Sin embargo y ojo a este dato desde la perspectiva malagueña, ha perdido en sus últimas cuatro visitas a España, llegando al descanso con una desventaja de más de 10 puntos en tres de esos partidos.

Duarte, Perry y Díaz, en la Alcazaba de Málaga.
(FIBA)
Estadística
Banquillo contra defensa, la clave
Los suplentes del Unicaja han anotado 45,1 puntos por partido, el promedio más alto de cualquier ‘segunda unidad’ en la BCL esta temporada; es uno de los tres equipos en el que los suplentes anotan más puntos que los titulares (junto con el ALBA Berlín y el ERA Nymburk). En las filas griegas ocurre lo contrario, los titulares promedian 52,3 puntos, frente a los 32,1 de los suplentes. El AEK, por su parte, sólo concede 34 puntos en la segunda parte de los partidos, el mejor promedio defensivo de cualquier equipo del torneo esta temporada; en comparación, han encajado 40,9 puntos en los primeros 20 minutos, por eso genera la sensación de que el equipo griego nunca se descuelga a lo largo de un encuentro.
El equipo con el ritmo más alto de los cuatro que compiten en la Final Four es el Rytas (75,5 posesiones por cada 48 minutos), mientras que el Tenerife es el juega más lento de toda la Champions, 68,5.
Da la sensación de que el AEK es un equipo que juega más lento, con un baloncesto más control que el del Unicaja, pero los datos indican que la diferencia entre ambos no es tan grande. En el baloncesto se usa el término ‘pace’ (ritmo) para medir el número de posesiones de un equipo por 48 minutos de juego. Si es alto, juega a mucha velocidad, como ha caracterizado al Unicaja en las últimas campañas. Esta temporada en la Champions, su ritmo es de 72,8, el vigésimo más rápido de la competición. El de su rival griego es de 71,9. La diferencia es mínima. El equipo con el ritmo más alto de los cuatro que compiten en la Final Four es el Rytas (75.5), mientras que el Tenerife sí que amasa el balón y es el conjunto más lento de entre los 32 que han jugado la Champions esta campaña, 68,5. Con distintos ritmos, el equipo malagueño y el canario son los que tienen una eficiencia ofensiva más alta, lo que explica que con distintos estilos, ambos son muy eficaces.