AMD se ha contagiado de la euforia de los inversores por los chips para infraestructuras de inteligencia artificial (IA). La compañía presentó anoche sus resultados del primer trimestre, superando las expectativas de los analistas tanto en ingresos como en beneficios, y rebasando las previsiones de Wall Street con respecto las perspectivas de ingresos para el segundo trimestre.

La compañía está volando, de nuevo, en los mercados financieros. Sus acciones se disparan, por momentos, más de un 18% en la preapertura del Nasdaq, superando los 421 dólares, precio que sería nuevo máximo histórico. En la sesión del martes, avanzaron un 4%, al calor de la subida de Intel, derivada de su posible alianza con Apple, situando la capitalización bursátil en 579.000 millones de dólares.

Con el avance del miércoles, AMD superará los 600.000 millones de valor de mercado. Antes de la sesión regular del miércoles, los títulos suben un 66% desde principios de enero y acumulan un avance del 253% en los últimos 12 meses.

En relación a las cuentas trimestrales, AMD registró unos ingresos trimestrales de 10.250 millones de dólares, un 38% más, gracias a la demanda de equipos para infraestructuras de IA, por encima de la previsión de los analistas de 9.890 millones. El beneficio por acción ascendió a 1,37 dólares, también superando las estimaciones del mercado de 1,28 dólares.

De cara al segundo trimestre, AMD prevé ingresos de entre 10.900 y 11.500 millones de dólares, frente a unas estimaciones del mercado de 10.520 millones.

Los ingresos de AMD en el segmento de centros de datos del primer trimestre alcanzaron los 5.800 millones de dólares, un 57% más que el año anterior, superando las expectativas de 5.600 millones de dólares.

AMD ha sacudido la industria de la IA con alianzas de calado con compañías como OpenAI y Meta. En el caso de la matriz de Facebook, el acuerdo, firmado hace pocos días, tiene como objetivo la venta de chips por un importe de hasta 100.000 millones de dólares.

Los resultados de AMD llegan pocos días después de la publicación de las cuentas de Intel, que también rebasó las expectativas de los analistas tanto en ingresos como en beneficios y ofreciendo una perspectiva mejor de lo previsto sobre la solidez de su negocio de centros de datos.

Las CPU están adquiriendo cada vez más importancia en los centros de datos debido al creciente interés en los agentes de IA, bots de IA semiautónomos o totalmente autónomos que pueden realizar tareas en nombre de los usuarios.

En la misma línea, Samsung ha entrado este miércoles en el selecto club de las compañías con una capitalización bursátil superior al billón de dólares, después de que sus acciones se disparasen más de un 15% en la Bolsa de Seul, hasta un nuevo máximo histórico, al calor del aumento de la demanda de chips para inteligencia artificial (IA).