Aston Martin acaba de comenzar su particular temporada 2026 de Fórmula 1. No ha sido hasta este Gran Premio de Miami que el equipo se ha encontrado en condiciones normales una vez Honda ha solucionado los problemas de vibraciones que estaban impidiendo competir con normalidad.
Esto supone un retraso de alrededor de tres meses con el resto de equipos, en todos los sentidos posibles. Por ejemplo, Fernando Alonso tuvo una dura batalla a final de carrera con Checo Pérez en donde por primera vez en el año pudo intercambiar posiciones y conocer cómo reacciona el vehículo ante las diferentes formas de gastar energía y qué ocurre en situaciones de las que otros pilotos se han quejado, como hacer una trazada algo diferente o sufrir un sobreviraje en un momento dado.
Mucha información por obtener
Una ‘masterclass’ que la mayoría pudo tener en el Gran Premio de Australia, pero que Alonso ha tenido que retrasar hasta Miami, no solo por los problemas de fiabilidad, sino porque en ritmo de carrera estaban en tierra de nadie, incapaces de cruzarse con nadie.
El problema es que no solo Fernando Alonso llega con déficit de aprendizaje, pues el equipo, tanto por la parte de Honda como por la de Aston Martin apenas han podido recabar datos en condición de carrera, teniendo una lista interminable de cosas por hacer, por comprobar.
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Esto se notó de lleno en carrera, ya que el muro de ingenieros le estuvo pidiendo tanto a Lance Stroll como a Fernando Alonso que realizaran cambios de forma continua, especialmente en todo lo referente al despliegue energético, pues Aston Martin necesitaba obtener datos de comportamiento de cada forma.
Esto llegó a sacar de quicio en algunas fases a Fernando Alonso, que si bien aceptaba que el equipo se tomase la carrera como unos test, sigue teniendo el instinto competitivo que siempre le lleva a buscar acabar por delante de su más inmediato rival.
Tras la marcha del coche de seguridad, Fernando tuvo que defenderse de los ataques de un Valtteri Bottas que con neumático blando tenía ventaja sobre el Aston Martin. El problema residía en que, siguiendo las indicaciones del muro, el despliegue energético cambiaba completamente y donde antes era rápido, ahora todo lo contrario y viceversa, lo que llegó a desesperar por momentos al piloto que decía que donde se había preparado el ataque, ya no podía atacar.
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Alonso, frustrado, pero consciente de la necesidad
Pese a la frustración del momento, el piloto aceptó esto de buen agrado, consciente de que es necesario recuperar el terreno perdido y que estas pruebas son fundamentales, pues precisamente la acumulación de Grandes Premios con formato sprint, como este de Miami y el próximo de Canadá, no ayudan en el cometido.
Y sobre todo, que cuanta más información recaben, antes cerrarán el déficit de rendimiento con el resto de equipos.

