Hace unas semanas se hicieron públicas las cantidades que ingresarán los tenistas por su participación en Roland Garros. El premio total en metálico asciende a 61,723 millones de euros, lo que supone un aumento de casi el 9,53% respecto a 2025. Con el objetivo de ayudar a los tenistas a financiar su temporada y mantener su estructura, el torneo establece en las rondas de clasificación un premio en metálico incrementado en un 12,9%, así como un aumento del 10,1% en comparación con el año pasado.
Desde la organización se especificó que «se ha realizado un esfuerzo especial para las tres primeras rondas del cuadro individual, con un aumento de entre el 11,11% y el 11,54%». Asimismo, el torneo «ha querido ofrecer más premios en metálico para todas las demás rondas del cuadro principal, con un aumento de entre el 6,82% y el 9,80% en comparación con 2025». En cuanto a los premios de las pruebas de dobles han aumentado un 3,90% con respecto al año pasado.
Bajando estos porcentajes a cifras, los campeones individuales masculino y femenino recibirán 2,8 millones de euros cada uno, mientras que los subcampeones 1,4 millones. Aquellos que alcanzan las semifinales ingresan 750.000 euros y quienes caen en primera ronda, 87.000 euros.
Por otro lado, en la categoría de dobles, los campeones –tanto en masculino como en femenino– tienen un premio en metálico de 600.000 euros y en mixtos la cifra desciende a 122.000 euros. Este asunto provocó la reacción de los tenistas implicados como Sinner, Sabalenka o Coco Gauff, reclamando mediante un comunicado conjunto, más ingresos, atención médica, pensiones y participación para establecer el calendario.
La posibilidad de boicot
Sabalenka, la número uno del ranking WTA, apuntó en la previa al Masters 1000 de Roma: «Cuando ves las cifras y lo que recibe cada jugador, te das cuenta de que el torneo depende de nosotros. Sin jugadores no habría ni competición ni entretenimiento, así que es justo que tengamos una mayor participación en los ingresos«.
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La bielorrusa anunció la posibilidad de realizar una mayor presión ya que consideran insuficiente la parte que perciben en relación con lo que ingresa en total Roland Garros: «Veamos hasta dónde podemos llegar. Si se necesita el apoyo de las jugadoras para el boicot, creo que hoy en día podemos unirnos fácilmente y apoyar esto porque algunas cosas me parecen muy injustas».
Incluso, fue más allá: «Creo que en algún momento haremos boicot. Siento que será la única manera de, por así decirlo, luchar por nuestros derechos«. Ante esta situación de disconformidad, jugadores y organizadores mantendrán una reunión con el objetivo de llegar a un acuerdo: «Sólo deseo que, tras todas las negociaciones, lleguemos a la decisión correcta, a una conclusión con la que todos estemos contentos», expuso Sabalenka.
Búsqueda de soluciones
Por otro lado, la polaca Swiatek también habló del tema, aunque prefirió ser más cauta que su compañera de circuito y huyó de la idea de boicot: «Es una medida un tanto extrema. Supongo que como jugadoras estamos aquí para competir individualmente y entre nosotras. Ha habido situaciones así, por lo que me resulta difícil decir cómo funcionaría, si es que siquiera se plantea».
Sin embargo, la necesidad de una reunión para alcanzar una solución en términos económicos sí la mantiene: «Hemos sido bastante razonables en cuanto a nuestra propuesta para obtener una parte justa de los ingresos. Lo más importante es tener una comunicación y un diálogo adecuados con los órganos rectores para hablar y, tal vez, negociar. Ojalá antes de Roland Garros haya oportunidad de celebrar este tipo de reuniones y veremos cómo se desarrolla».