Los dos buques insignia del grupo IAG en España, Iberia y Vueling, han lanzado este miércoles un mensaje de tranquilidad a sus clientes en medio de la tormenta desatada en el sector aéreo por los efectos del conflicto en Oriente Próximo. Las compañías líderes en Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, respectivamente, prevén sacar adelante con normalidad su programación de verano en un contexto en que importantes referencias europeas, como las del grupo Lufthansa, KLM o Volotea han recortado la oferta prevista por el encarecimiento del fuel. También se han impuesto en Europa las dudas sobre la disponibilidad de combustible en los próximos meses si se mantiene el bloqueo del estrecho de Ormuz, lo que ha derivado en una ralentización de la entrada de reservas en numerosas compañías.

“Iberia no prevé sufrir interrupciones de suministro de combustible este verano, por lo que mantiene con normalidad la planificación de sus operaciones. Los clientes que hayan reservado con Iberia o que prevean hacerlo pueden tener la tranquilidad de que los planes de la compañía no contemplan cancelaciones este verano por la subida de los precios del jet fuel”, afirma un portavoz de Iberia. Como ya hizo este martes Easyjet, desde la aerolínea que lidera Marco Sansavini se garantiza a los consumidores que no se aplicarán cargos adicionales por la evolución del queroseno después de haber comprado sus billetes.

Iberia ha sido sometida a un programa de ahorro de costes con el que amortiguar el impacto que supone el incremento en una partida esencial como es la del combustible. Además, la compañía, al igual que Vueling, tiene más del 60% del consumo presupuestado cubierto a precios fijos. Esta cobertura financiera, habitual entre las grandes del sector aéreo en Europa, no ha evitado que Lufthansa hable esta mañana de un sobrecoste de 1.700 millones para el presente ejercicio pese a tener cubiertas un 80% de sus necesidades a precios fijos.

La compañía de bajo coste Vueling ha emitido un mensaje prácticamente idéntico al de su hermana de grupo, con el objetivo de que los viajeros hagan sus reservas sin temor a la actual incertidumbre. El programa de la presente temporada de verano se está desplegando “según lo previsto” y la dirección no espera interrupciones en el suministro de combustible. Vueling ha lanzado un comunicado en el que dice garantizar que “el precio confirmado en el momento de la reserva es el precio final del billete y, en ningún caso, se aplicarán recargos adicionales, aunque incremente el coste del combustible”.

Las compañías aéreas con actividad en España tienen comunicada al gestor aeroportuario Aena una subida del 5,7% en la oferta de asientos para el periodo que va de abril a finales de octubre, hasta los 258,8 millones de plazas. Tal programación debe digerir el impacto de la guerra en Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz sobre las compras de fuel de aviación. España, en el caso de la disponibilidad, se ha convertido en una isla por su capacidad de refino: un 80% del queroseno consumido en los aeropuertos españoles es de producción doméstica. Teniendo en cuenta esta ventaja, el país podría atraer tráfico de turistas que anteriormente planeaban viajar a destinos cercanos al conflicto, como Turquía, Egipto, Grecia o Chipre, o a otros con problemas de abastecimiento de fuel.

Las reservas de combustible de aviación en España superan los 90 días de consumo, al tiempo que se ha reforzado la producción en ocho refinerías para mantener un nivel que actualmente entra dentro de lo habitual. El dato salió ayer a colación tras una reunión de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, con los operadores de los sectores gasista y petrolero. La representante del Gobierno afirmó que la situación del país es “muy favorable” frente a otros europeos. Fue Aagesen la quien cifró en un 20% el queroseno importado, dato que coincide con el que ofreció semanas atrás ante la prensa la Asociación de Líneas Aéreas (ALA). A favor de España en esta crisis también está jugando que el petróleo vinculado al estrecho de Ormuz apenas tiene un peso del 11% en las importaciones.

El gestor aeroportuario Aena, tal y como adelantó EL PAÍS, ha puesto en marcha un observatorio de la situación motivada por la crisis en Oriente Próximo, en el que se sientan el ministerio, a través de Cores, los operadores petrolíferos y las plataformas logísticas. En una primera toma de contacto se ha constatado que la escasa disponibilidad de fuel ha impactado especialmente en Asia y amenaza a países europeos, pero no directamente a la red española de aeropuertos. La ministra Sara Aagesen dijo ante los medios que España actuará con solidaridad, pero priorizando el suministro interno.

En el mismo sentido se ha manifestado esta mañana el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, quien ha hablado de “seguridad y garantías en el suministro de queroseno”. Desde el Ejecutivo, eso sí, se está “muy vigilante” por el “posible impacto que pueda tener sobre la temporada turística”, ha declarado a los medios en un acto organizado por Europa Press que ha servido para la presentación de la candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero. Cuerpo ha apostado por “una solución conjunta” a la crisis del queroseno en el seno de la Unión Europea. “El conflicto sigue vivo y somos conscientes de que la medida que ayudará a que el impacto se reduzca es que se llegue a un acuerdo y se libere el estrecho de Ormuz. El impacto final va a depender de la duración del conflicto”, ha sentenciado el vicepresidente.