Quién nos iba a decir que en 2026 viviríamos en el cine una batalla de juegos de lucha… en formato película. En unas semanas llegará Street Fighter, pero ahora es el momento de Mortal Kombat II, la nueva adaptación de Warner Bros de sus juegos de pelea.

La primera película de Mortal Kombat tuvo críticas muy dispares, principalmente por su guion, pero funcionó bien en taquilla y en HBO Max, lo que ayudó a seguir adelante con una secuela más grande en cuanto a personajes y trama.

La promesa de que Johnny Cage debía ser la estrella de este nuevo show se ha cumplido, gracias al fichaje de un Karl Urban (Carnicero en The Boys) que sembró dudas: ¿no es demasiado mayor para el papel?

El resultado, en ese sentido, es satisfactorio, gracias por un lado al carisma del propio Karl (que aporta mucho humor y presencia) y por otro, por la decisión de mostrar a un Johnny que está a medio camino del visto en Mortal Kombat 11 (maduro y con su pasado cinematográfico atrás) y el tradicional.

Tan importante o más que Johnny es Kitana, interpretada por Adeline Rudolph (Hellboy: El hombre retorcido). Este es el personaje con el lore mejor explorado, gracias a su vinculación con Jade (Tati Gabrielle, Intergalactic) y, claro, con Shao Kahn, el gran villano de esta entrega.

De interpretar a Kahn se encarga el gigantesco culturista Martyn Ford, cuya presencia en pantalla, con casco y armadura, nos hace decir «guau, es igual o incluso mejor que en los juegos».

Sin duda, ese es el punto más fuerte de la película: su representación visual absolutamente fiel a las entregas más recientes, desde el reboot de los juegos en 2011. Que se atrevan a trasladar bien a un personaje tan raro como Noob Saibot es digno de elogio.

Esto se ve en los movimientos, en los trajes e incluso en los escenarios. Es una gozada presenciar las luchas en lo más profundo del Foso o en la icónica piscina de ácido.

Sí, hay veces en las que el croma y el CGI «cantan» de más, pero el ritmo es tan rápido y las referencias son tantas que lo pasaréis bien emulando el meme de Leonardo Di Caprio señalando a la tele. Ojo, sobre todo, al genial cameo que nos cuelan en la primera mitad.

Test your might

Los propios combates van más allá de lo visto en la primera película (en la que fueron criticados por ser muy entrecortados) y aquí vemos coreografías de artes marciales más trabajadas, sobre todo cuando hay expertos del género como Lewis Tan en pantalla.

Un aliado inesperado de estos momentos es el sonido: si veis la película en una sala con buen surround, fliparéis con los atronadores efectos y la música.

Esta ambición en la producción tiene cierta contrapartida en el guion. Por un lado, la película cae en un error que, siendo honestos, también tienen los juegos: la presencia del necromante Quan Chi garantiza que cualquier pueda resucitar.

Esto sirve para que regresen algunos personajes para duelos muy top, la verdad (la pelea de Liu Kang contra cierto conocido es una chulada), pero también quita emoción, porque sabes que ninguna muerte tiene por qué ser definitiva.

Por otro lado, al haber tantos héroes y villanos en la trama, es inevitable que algunos queden más diluidos. 

En concreto, la presencia de Shang Tsung está totalmente desperdiciada y, aunque Baraka está muy bien representado en acción, quizá lo muestran de manera excesivamente cómica.

Lógicamente, hay que dejarse llevar por el guion sin darle demasiadas vueltas, porque todo es una excusa para encadenar un combate con otro, pero agradecemos precisamente la falta de complejos a la hora de representar los juegos como lo que son, una mezcolanza divertida de artes marciales, fantasía, gore y humor.

Los Fatalities vuelven a ser tan salvajes y explícitos como cabría esperar y la mayoría de las peleas en general consiguen dar en la diana. Sin querer spoilear, cierto personaje icónico de la saga vuelve a tener aquí una presencia arrolladora que levanta las expectativas.

La opinión de Hobby Consolas sobre la película Mortal Kombat II

Así, Mortal Kombat 2 es lo que uno espera de una película de este tipo: más ambiciosa, más espectacular y, también, algo más dispersa, pero el viaje merece la pena en una buena sala de cine, siempre que no os lo toméis demasiado en serio.

¿Habrá una película de Mortal Kombat 3? El final de esta deja suficientes tramas abiertas como para que así sea, pero eso dependerá de algo más poderoso que los Dioses Antiguos: que la taquilla acabe diciendo «get over here!!» a partir del estreno el 8 de mayo.

Valoración

Nota 77

Aunque ha perdido el factor sorpresa, esta secuela mejora la fórmula de la primera película y ofrece una experiencia asombrosamente fiel a los juegos. No vengas por sus subtextos y reflexiones filosóficas, quédate por la sangre y el festival de referencias.

Lo mejor

Johnny Cage y Kitana son dos incorporaciones muy convincentes. La representación de trajes, ataques y escenarios es estupenda. Algunos combates son una chulada.

Lo peor

Quiere abarcar mucho y eso diluye ciertos personajes que merecían más atención. Algunas resoluciones de la trama están forzadas en pos del espectáculo.