La M.O.D.A. pone este año la sintonía de la Vuelta a Burgos Femenina. El homenaje del septeto burgalés al Chava Jiménez será la banda sonora de la ronda ciclista a la provincia, cuya undécima edición se celebra del 21 al 24 de este mes de mayo.
La elección de ‘Subiendo como el Chava Jiménez‘ como el tema oficial de la prueba femenina «refuerza el vínculo entre ciclismo, emoción y territorio», indican fuentes de la organización.
La canción nace como un homenaje a José María Jiménez Sastre, ‘El Chava’, una de las figuras más carismáticas y queridas del ciclismo español. Han pasado más de dos décadas desde su fallecimiento, pero su recuerdo continúa muy presente entre los aficionados gracias a su espíritu indomable, su talento en la montaña y su forma única de entender este deporte.
La Maravillosa Orquesta del Alcohol pone la banda sonora de la Vuelta a Burgos Femenina 2026 con su homenaje al Chava Jiménez, leyenda del ciclismo. – Foto: Ramis
David Ruiz, vocalista de La M.O.D.A., ha explicado el origen de este tema y reivindica la figura de ‘El Chava’ como símbolo de autenticidad y pasión sobre la bicicleta. «Es una canción que habla de la pérdida y la superación a través de la metáfora del escalador, la lección de nuestros abuelos de apretar los dientes y tirar para adelante», señala el cantante burgalés.
La letra está cargada de referencias al esfuerzo, la superación y la épica de la escalada, valores que encajan plenamente con el espíritu de la Vuelta a Burgos. Frases como «La cuesta se hace larga, más de lo que debería, pero miro hacia delante, como a ti te gustaría» o «Me dejo la piel, cada curva es una herida» evocan la lucha constante del ciclista frente a la montaña.
El videoclip, grabado en la localidad abulense de El Barraco, lugar natal del corredor, refuerza ese carácter emotivo y cuenta además con la participación de Carlos Sastre, ganador del Tour de Francia 2008 y cuñado de José María Jiménez.
José María Jiménez desarrolló su carrera profesional entre 1992 y 2002, periodo en el que logró 28 victorias. Sus mayores éxitos llegaron en la Vuelta a España, donde consiguió nueve triunfos de etapa, entre ellos el del 21 de septiembre de 1998, cuando el pelotón causaba furor a su paso por la ciudad de Burgos y sus alrededores. Aquel día, el ciclista del equipo Banesto fue el más rápido en la ascensión a la Laguna Negra de Neila… pero a costa de ganarse unos cuantos enemigos.
El ciclista abulense mantuvo también una estrecha relación con la Vuelta a Burgos, participando en varias ediciones entre 1993 y 2001 y dejando su huella en la carrera, entre otros logros, con la conquista del maillot de la montaña en 1998.