Este martes Libertad Digital se hacía eco de la exclusiva lanzada por Látigo Serrano, tertuliano de El Primer Palo, sobre el grave incidente que tuvieron en el comedor de Valdebebas Rüdiger y Álvaro Carreras, y que terminó con un tortazo a mano abierta del central germano sobre el lateral ferrolano. Un altercado que el propio Carreras —que esta temporada ha rendido más en la noche madrileña que en el terreno de juego— confirmó horas después.
La tensión en el vestuario merengue ha ido en aumento en las últimas semanas, una vez que el equipo merengue se ha quedado sin objetivos. El último capítulo de este auténtico culebrón en el que se ha convertido la actualidad del Real Madrid es el que ha sacado en exclusiva el diario Marca y que tiene que ver con Tchouaméni —uno de los pocos amigos de Mbappé del plantel blanco— y Fede Valverde. Ambos jugadores casi llegan a las manos tras una fuerte discusión que refleja lo roto y dividido que está el vestuario.
Según Marca, todo comenzó con un lance del juego, una falta que provocó uno de los momentos más tensos que se recuerdan en Valdebebas. Los dos jugadores se encararon, se empujaron y mantuvieron una fuerte discusión que continuó en el vestuario. Un incidente muy tenso que pone de manifiesto que a día de hoy el vestuario es un auténtico polvorín.
Los roces del vestuario
El incidente entre Tchouaméni y Fede Valverde se suma a una lista amplia de sucesos más propios de un reality. Recapitulemos:
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Con Xabi Alonso varios jugadores tuvieron roces: Bellingham, Fede Valverde y Vinícius, entre otros. Con Álvaro Arbeloa a los mandos, y una vez que el Madrid perdió contra el Bayern y se quedó con mínimas opciones de poder ganar la Liga, empezaron a brotar los problemas como setas en días de lluvia.
Mucho se ha hablado de Kylian Mbappé. El galo, que tuvo un enfrentamiento con un miembro del cuerpo técnico de Álvaro, ha decepcionado mucho al club por su comportamiento. Dani Carvajal, leyenda absoluta del Real Madrid, no ha sabido gestionar bien su suplencia. La apuesta de Arbeloa por Trent le ha costado al técnico charro que el capitán del Real Madrid se le vuelva en contra. Su entorno no ha dejado de enturbiar el ambiente y su imagen en el banquillo criticando la pasividad de Trent en el repliegue defensivo no ha gustado nada a una cúpula directiva que no le ofrecerá la renovación. Su fisura en una de las falanges le aleja definitivamente de su otro gran objetivo: ir al Mundial.
Otro de los protagonistas negativos en cuanto a temas de vestuario se refiere es Dani Ceballos. El utrerano, que frenó su salida al Olympique de Marsella cuando ya estaba todo cerrado entre los clubes en el último día del mercado, hace tiempo que tiene preocupaciones más importantes que el fútbol. La sucesión de los hechos es siempre la misma en las últimas temporadas con Dani: mes y medio de rendimiento más o menos decente —tampoco se crean que es una locura— y el resto desaparecido en combate: diez kilos cobra el figura. En el Arsenal saben bien cómo se las gasta Ceballos y su entorno y Juni Calafat tampoco es ajeno a ello. Este curso ha tenido una agria discusión con Arbeloa por su escaso protagonismo —tampoco gusta nada en el club que se anden filtrando cosas a ciertos amigos de la prensa— que ha terminado con Ceballos apartado de las convocatorias hasta final de curso —más que un castigo para algunos es una bendición: entrenar cuatro días a la semana, fines de semana libres y a vivir—.
Raúl Asencio es otro jugador que tuvo problemas con Arbeloa. No le gustó al técnico su poco compromiso y en el club tampoco sentaron bien las salidas nocturnas del central canario.
El vestuario del Real Madrid está completamente dividido -hay jugadores que no le dirigen la palabra a Arbeloa- en varios bandos y la tensión se palpa en el ambiente. La temporada se está haciendo eterna y cada vez la cúpula tiene más claro que el único que podría poner orden en este gallinero es el más gallo, José Mourinho.