Las claves

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Francia envía el portaaviones Charles de Gaulle al estrecho de Ormuz para preparar una operación defensiva de escolta de navíos mercantes.

La misión internacional busca restablecer la navegación y reforzar la seguridad en la región ante el cierre del paso, con más de cuarenta países implicados.

Alemania desplaza un buque dragaminas al Mediterráneo para integrarse en una eventual misión de protección en Ormuz, condicionada a un alto el fuego y mandato internacional.

España condiciona su participación a que la misión se desarrolle bajo mando de la ONU.

Francia ha anunciado el envío de su portaaviones Charles de Gaulle a las inmediaciones del estrecho de Ormuz para preparar una operación defensiva de escolta de navíos mercantes que pueda arrancar en los próximos días si Estados Unidos e Irán alcanzan un acuerdo para reabrir esa vía marítima.

«El movimiento del Grupo Aeronaval (GAN) no tiene que ver con las operaciones militares iniciadas en la región y completa el dispositivo de seguridad«, indicó en un comunicado el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Francia.

El Charles de Gaulle atravesó el canal de Suez este miércoles camino del mar Rojo, precisa el comunicado, para acercarse al estrecho de Ormuz. El cierre de este paso, denuncian, «tiene un impacto mundial». El movimiento responde a la iniciativa plurinacional lanzada por París junto a Londres para «contribuir al restablecimiento de la navegación».

El presidente estadounidense Donald Trump habla durante un acto para firmar un memorándum en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, D.C., EE. UU., el 5 de mayo de 2026

Se trata del buque insignia de la Marina francesa, que se encontraba ya en aguas del Mediterráneo prestando labores de seguridad alrededor de Chipre. En los días previos al alto el fuego, se vieron obligados a interceptar drones y misiles lanzados contra las bases aéreas británicas en la isla.

La operación, a la que se han adherido ya más de cuarenta naciones, tendrá como objetivo efectuar labores de escolta y de seguridad a través del estrecho en cuanto se haya alcanzado un acuerdo para su apertura.

Aunque todavía no está en marcha, Francia busca «reducir los plazos» de su puesta en marcha, señaló el Estado Mayor. España condicionó su participación a que la misión quedase bajo mando de la ONU.

Con el Charles de Gaulle a las puertas del estrecho de Ormuz, París podrá «evaluar el contexto operativo regional antes de la puesta en marcha de la misión», además de «ofrecer opciones suplementarias de salida de la crisis reforzando la seguridad en la región», agregó.

Además, el portaaviones permitirá «disponer de una capacidad de integración de los medios de los países que quieran inscribirse en la misión» con «un dispositivo defensivo y adaptado, que respeta el Convenio de la ONU sobre el derecho del mar».

Alemania aporta un dragaminas

Un buque dragaminas de la Marina de Alemania ha partido hacia el mar Mediterráneo, donde permanecerá hasta que se concrete su posible participación en una eventual misión para proteger la navegación en el estrecho de Ormuz, informó el ministro de defensa alemán, Boris Pistorius.

«Lo estamos trasladando al Mediterráneo», explicaba, para actuar en caso de que «se produzca un alto el fuego, una tregua duradera o un marco jurídico internacional» que facilite la participación de Alemania en una misión en Ormuz.

Según informó el Ministerio de Defensa germano, el ‘Fulda’, que hasta ahora participaba en las operaciones del grupo naval permanente contraminas de la OTAN SNMG 1 en el mar del Norte y el Báltico, zarpó de la base naval de Kiel, en la costa alemana, hacia las 14:00 hora local (12:00 GMT) del lunes.

El Secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, durante una rueda de prensa de Donald Trump en el Despacho Oval.

Tras aproximadamente dos semanas de viaje, ya en el Mediterráneo, el dragaminas se unirá al grupo naval de la OTAN SNMG 2 hasta que «se tomen decisiones adicionales», declaró el viernes pasado un portavoz del Ministerio de Defensa, Mitko Müller.

Este tipo de embarcación, que suelen tripular entre 40 y 45 soldados, se desplaza con lentitud debido a sus características técnicas, por lo que el objetivo del traslado es ganar tiempo en caso de que posteriormente se decida la participación de Alemania en una misión de paz en Ormuz.

Con anterioridad, el ministro de Defensa alemán había subrayado que los dos requisitos para que Berlín participe en una operación de este tipo pasan por el cese por completo de las hostilidades y el hecho de que exista el correspondiente mandato parlamentario.