David Broncano presentó a la vizcaína Sofía Otero haciendo hincapié en su edad. «Hay una invitada que creo que tiene cuatro años… es muy pequeña, … pero muy talentoso. La persona más joven en ganar el Oso de Plata en la Berlinale», apuntaba el presentador sobre la actriz que triunfó por su papel en ‘20.000 especies de abeja’. Le tocó al humorista moderarse con sus bromas por motivos evidentes.

La joven acudió a ‘La Revuelta’ junto a su compañera de reparto, Maribel Verdú (Madrid, 1970), para presentar la nueva película de miedo que protagonizan, ‘Bajo tus pies’. Si la veterana actriz apareció en el plató a pie, la vizcaína optó por el tobogán. Y aterrizó con una auténtica cara de terror. «¡Te has asustado!», se sorprendía la madrileña. «Pensaba que era más corto… ¡pensé que me iba a caer!», se reía la niña. Y hablando de deportes de riesgo, confesó que ya de mayor se animaría a hacer paracaidismo. «Es uno de mis sueños. lo quiero hacer antes de morirme. Soy muy movida. Me encanta correr, saltar…», explicaba.

Otro sueño era «tener un mono». «Es una pena porque creo que en España no se puede», lamentaba el cómico. Separadas por más de 40 años de edad, las dos actrices mostraron complicidad. «Llevaba ocho años sin venir», se sorprendía la actriz. «Yo empecé con sus años. Lo primero que hice tenía trece años».

Sofía presumió de su pueblo, Basauri, en el regalo a Broncano. Era un libro sobre las fiestas de San Fausto. «Son en octubre. Es por todo el pueblo y está súper guay. Algún día tendrás que ir», le invitaba. También explicó con otro regalo, la figura de la Eskarabillera, la historia de esas «mujeres humildes que iban a la fábrica La Basconia a sacar la escarabilla, los restos del carbón, para uso doméstico y ganar algo de dinerito». «Es en nombre de todo mi pueblo. Quiero darle un abrazo a todos los basauritarras», terminaba.

A cambio, se llevó apuntes de matemáticas por parte del programa y unos tapones para los oídos por si Grison decía alguna barbaridad. A Verdú le tocó una bolsa de fruta. «No me gusta. No puedo con la fruta. No soporto el olor a mandarina, me dan ganas de vomitar. Lo saben en todos los rodajes». Broncano alucinó al ver que no le gustaba ninguno. «Las uvas congeladas es lo único que como… Porque es como un sorbete», confesaba la madrileña.

En cambio, el olor que no soporta Sofía es algo más común: el olor a sudor después de hacer deporte. «Niños vascos sudados, chaval…», apuntaba Grison. «Los profesores siempre piden que abramos las ventanas», explicaba la joven estudiante, que desveló que se llegó a hacer pis de la risa este curso.«Es que tu propio olor… la caca de uno mismo no huele mal», ponía como ejemplo.