Una videollamada de media hora. Ese ha sido el primer contacto que han mantenido Florentino Pérez y José Mourinho al respecto del interés de los blancos por hacerse con los servicios del técnico portugués. Descartado el alemán Jurgen Klopp por intervencionista y por el efecto reactivo que podría generar en una plantilla tan acomodada como la blanca, el presidente saltó al segundo nombre de su lista de entrenadores probables para sustituir a Álvaro Arbeloa en el banquillo del Real Madrid. Mourinho ha sido muy claro en la conversación con Florentino. The Special One ha puesto encima de la mesa una serie de requisitos, unos más inflexibles que otros, para iniciar esta partida de ajedrez que escenifican dos buenos amigos como son el luso y el presidente blanco. Estas son las condiciones impuestas por Mourinho para acceder a ser de nuevo técnico del Real Madrid.
Las cinco condiciones
1. La duración del contrato. El luso exige dos temporadas en el banquillo del Santiago Bernabéu. Mourinho sería así entrenador blanco hasta junio de 2028, un curso de lo que duró su primera etapa en el Real Madrid, entre 2010 y 2013. Este no sería un obstáculo para Florentino, que ya firmó tres temporadas a Xabi Alonso contra su propia voluntad.
2. La designación de un portavoz del club. El Real Madrid ha adelgazado la estructura ejecutiva del club y se ha acomodado con Carlo Ancelotti desempeñando el doble rol de entrenador y portavoz del club. Solo él hablaba de todos los temas de actualidad que afectaban al Real Madrid en las más de 100 ruedas de prensa anuales que afrontó durante su estancia. Xabi Alonso sufrió más en la sala de prensa, donde no se mostraba cómodo, y Álvaro Arbeloa comenzó crecido sus comparecencias, pero se ha desinflado con los resultados pasando de elogiar a los jugadores a criticarlos sibilinamente de forma cobarde. Mourinho solo quiere comparecer ante los medios en el rol de entrenador, no como portavoz del club. El que fuera técnico del Real Madrid se vio envuelto en muchas polémicas al pronunciarse sobre asunto no deportivas. Esta vez no quiere que se repita. Tampoco parece un obstáculo insalvable.

Mourinho y Florentino Pérez, en la etapa del portugués en Madrid / EFE
3. Independencia deportiva absoluta. Mourinho no quiere injerencias ni críticas en la zona noble sobre sus planteamientos. El luso asume que la estrategia deportiva se diseña desde los despachos del Bernabéu, la famosa T-4, pero quiere aislar al vestuario de los ejecutivos. Florentino manda en el club y el entrenador en el vestuario. Aquí tendrá que educar a un presidente intervencionista al que le gusta ver a las estrellas juntas en el césped.
4. Pintus, fuera. El portugués no quiere trabajar con el preparador físico Antonio Pintus, como tampoco quiso integrarlo en su staff Carlo Ancelotti. Mourinho no quiere a nadie cercano a Florentino en su entorno, nadie que mantenga informado al segundo al presidente. Si él tiene que hablar con Florentino de algo tiene confianza de sobra para hacerlo. De hecho, exige contacto directo con Florentino sin ninguna figura por medio. José no quiere ‘espías’ a su alrededor, de ahí el veto a Pintus. Y eso también podría incluir a un Arbeloa que se ha destapado, como se sospechaba, como «un chivato del presidente», como advertían los futbolistas en un vestuario en el que se recomendó no hablar delante del técnico de nada trascendental. Probablemente, el punto más complicado porque Florentino deposita toda su confianza en Pintus.
5. Respecto a los servicios médicos, el portugués sabe que los futbolistas no están cómodos con los doctores del club y pretende aplicar en el protocolo la búsqueda de una segunda opinión si el jugador lo exige. Mourinho también quiere tener hilo directo con los servicios médicos y mantener cumbres con los doctores y los futbolistas en los que participe él también. Medida accesible.
Ahora la pelota está en la pelota del Real Madrid. Mourinho esperará a Rui Costa y al Benfica hasta el 24 de mayo, pero podría activar su cláusula de salida para regresar el Real Madrid si llega antes a un acuerdo con Florentino Pérez. El club blanco solo ha sondeado las intenciones de Mauricio Pochettino, seleccionador estadounidense que quedaría libre tras el Mundial, y se le han ofrecido muchos entrenadores.