La eliminación del Atlético de Madrid en las semifinales de Champions ante el Arsenal de manera injusta ha traído mucha cola… incluso en el Ayuntamiento de Madrid. Recordemos que el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, es un gran colchonero y tras la derrota en Londres ha protagonizado una de las reacciones más contundentes tras la debacle. El regidor no ha dudado en señalar directamente a la UEFA, a la que ha acusado de condicionar el desenlace de la eliminatoria frente al Arsenal.

«Cuando vi el sorteo pensé que nos tocaba el Arsenal, pero en realidad nos tocó la UEFA», ha afirmado con contundencia, dejando clara su percepción de que el organismo europeo no quería ver al conjunto rojiblanco en la final. Pero Almeida no se ha quedado ahí y ha seguido argumentando… «la UEFA ha dejado claro que no quería que el Atleti estuviese en la final de la Champions».

Uno de los puntos centrales de las palabras del alcalde de Madrid ha sido la designación arbitral. Almeida cuestiona abiertamente que el colegiado y el VAR fueran de nacionalidad alemana en un contexto en el que España y Alemania compiten por plazas europeas. A su juicio, las decisiones arbitrales no fueron simples errores, sino que respondían a «una voluntad predeterminada» de perjudicar al Atlético. Una afirmación especialmente dura que eleva el tono del debate sobre el arbitraje en competiciones europeas.

La jugada de Giuliano, en el foco

El alcalde puso especial énfasis en la polémica acción protagonizada por Giuliano Simeone, en la que se reclamó un penalti que no fue concedido. Según Almeida, no existe una explicación lógica para la ausencia de imágenes concluyentes sobre el posible fuera de juego.

«Es incomprensible que no haya una sola toma clara», insistió, señalando incluso a la realización televisiva por no ofrecer repeticiones que aclarasen la jugada. Para el regidor, este episodio simboliza la falta de transparencia en decisiones clave.

Otro de los momentos señalados fue la acción sobre Antoine Griezmann. Almeida consideró «clamoroso» el penalti no señalado, criticando que el árbitro invalidara la jugada por una falta previa inexistente.

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Además, cuestionó el tiempo añadido, interpretándolo como una muestra más de que el partido debía terminar sin opciones para el Atlético de Madrid. En su opinión, todos estos factores configuran un patrón difícil de justificar como simples errores humanos.

«Contra el Arsenal sí, contra la UEFA no»

Más allá de las jugadas concretas, Almeida resumió su postura con una frase que ha generado amplio eco: «Al Arsenal le puedes ganar a 180 minutos, pero a la UEFA no».

El alcalde defendió que el equipo dirigido por Diego Simeone compitió al máximo nivel, pero en un contexto adverso que iba más allá del rival deportivo. En ese sentido, trasladó un mensaje de orgullo a la afición rojiblanca.

Las declaraciones del alcalde no han pasado desapercibidas. Su crítica directa a la UEFA reabre un debate recurrente en el fútbol: el peso de las decisiones arbitrales y la percepción de favoritismos en las grandes competiciones.

Aunque no hay pruebas que respalden una teoría de intencionalidad, el malestar generado por decisiones polémicas sigue alimentando la desconfianza en determinados sectores del fútbol europeo.

Pese a la dureza de sus palabras, Almeida quiso cerrar su intervención con un mensaje positivo. Subrayó el esfuerzo del equipo y pidió a la afición mantener el orgullo por el rendimiento mostrado.

La eliminación duele en el entorno del Atlético de Madrid, pero también refuerza, según el alcalde, el sentimiento de identidad de un club acostumbrado a competir en escenarios adversos.