La saga Avatar de James Cameron se acerca a las dos décadas de existencia y, aunque su futuro es confuso tras la indecisión del cineasta por ocupar la silla de dirección tras el estreno de Avatar: Fuego y ceniza, sería raro que Disney renunciase a una franquicia tan lucrativa.
Pero hoy vamos a remontarnos a los orígenes de Avatar, cuando James Cameron aún trabajaba en aspectos como el diseño de los habitantes de Pandora, los na’vi. Para la nativa más destacada, Neytiri (Zoe Saldaña), el director se inspiró en la joven actriz de Pocahontas en la película El nuevo mundo, Q’orianka Kilcher.
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La actriz es conocida por su activismo y por sus papeles en series como Yellowstone o El alienista, y también por películas como La vida de Chuck. Pero en 2005, era relativamente poco conocida, y llevaba solo cinco años trabajando como actriz infantil.
Pero los rasgos de Kilcher inspiraron a Cameron para humanizar a los na’vi, empezando por Neytiri, algo que el propio director admitiría y llegó a poner por escrito en una ilustración del personaje de Saldaña con el que obsequió a Q’orianka Kilcher.
Una demanda que tarda casi dos décadas en llegar
El mundo hoy no es el que era en los 2000. Tal y como recoge NBC News, Q’orianka Kilcher ha interpuesto una demanda contra James Cameron y Disney, ahora propietaria de los derechos de Avatar tras comprar 20th Century Fox en 2019, por uso indebido de su imagen. La demanda recoge el siguiente argumento:
«Este caso expone cómo uno de los cineastas más poderosos de Hollywood explotó la identidad biométrica y el patrimonio cultural de una joven indígena para crear una franquicia cinematográfica de gran éxito, sin darle crédito ni compensación, mediante una serie de actos comerciales deliberados y poco expresivos.
El resultado fue una franquicia cinematográfica enormemente lucrativa que se presentaba como solidaria con las luchas indígenas, mientras que, en secreto, explotaba a una joven indígena real tras bambalinas».
La propia actriz ha recordado su encuentro con Cameron y el boceto de Neytiri que le regaló porque «su belleza le había inspirado»:
«Cuando recibí el boceto de Cameron, creí que era un gesto personal, a lo sumo una vaga inspiración relacionada con el casting y mi activismo. Millones de personas se enamoraron de Avatar porque creían en su mensaje, y yo era una de ellas.
Jamás imaginé que alguien en quien confiaba usaría sistemáticamente mi rostro como parte de un elaborado proceso de diseño y lo integraría en la producción sin mi conocimiento ni consentimiento. Eso es cruzar un límite muy importante y es profundamente reprobable».
Una de las bazas que aspira a aprovechar la demanda es que la inspiración proviene de la película El nuevo mundo, donde Q’orianka Kilcher aún era menor de edad (tenía 14). Como Neytiri tiene escenas íntimas en Avatar, el uso de rasgos de la actriz vulneraría una ley californiana sobre deepfakes.
Por ahora, ni Disney ni James Cameron se han pronunciado sobre la demanda de Q’orianka Kilcher, que llega en un momento delicado para Avatar.