Más allá de la crisis sanitaria, la llegada a Canarias del crucero infectado con hantavirus ha desatado también una crisis política entre el Gobierno central y el de las islas. El presidente de la autonomía, Fernando Clavijo, manifestaba este miércoles su malestar por la … forma en la que el Ejecutivo central había gestionado la situación y rechazaba que el barco arribara a Tenerife. Pero Mónica García y Fernando Grande-Marlaska, tras reunirse con Pedro Sánchez y otros ministros implicados, explicaron horas más tarde en rueda de prensa el dispositivo que conllevará la llegada de la embarcación, que pese a las quejas autonómicas sí será en Canarias.
El MV Hondius partió a última hora de la tarde del miércoles rumbo a Canarias desde la costa de Praia, en Cabo Verde, donde llevaba días fondeado después de que el país africano no permitiera el atraque. La duración del viaje, dijo Sanidad, se estima en 3 días y 12 horas aproximadamente, por lo que se espera que llegue en la madrugada o primera hora del domingo. Atracará en La Granadilla, «un puerto secundario a diez minutos del aeropuerto sur de Tenerife» que, según la ministra de Sanidad, «tiene muy poca actividad». Fuentes de Interior aseguraron que la evacuación de los pasajeros comenzará, previsiblemente, el lunes.
Cuando llegue, los equipos de Sanidad Exterior encargados del operativo evaluarán la salud de todos los pasajeros y se les repatriará a sus países «salvo que su condición médica lo impida», dijo Mónica García. A los catorce españoles que viajan a bordo (trece pasajeros y un miembro de la tripulación que son de Cataluña, Madrid, Asturias, Galicia, Comunidad Valenciana y Castilla y León) se les trasladará en aviones militares hasta la Base Aérea de Torrejón de Ardoz y de ahí serán llevados al Hospital de la Defensa Gómez Ulla de Madrid, donde guardarán cuarentena.
Sobre la cuarentena en el Gómez Ulla, la ministra de Defensa, Margarita Robles, dijo que sería voluntaria, a lo que Sanidad respondió que, en primer lugar, confía en que los pasajeros del barco y sus familiares quieran estar protegidos y recibir el mejor cuidado médico posible, pero que si no es así, el Gobierno tomará «las medidas legales necesarias» para garantizar la salud pública «con todos los instrumentos legales a su disposición».
Para la evacuación de los pasajeros procedentes de países de la Unión Europea, señalaron fuentes del Ministerio del Interior, se ofrecerá a los estados que repatríen a sus ciudadanos y si algún país no puede hacerlo se hará cargo la Comisión Europea.
Protocolo ante la llegada
Los protocolos para la llegada del buque ya se están elaborando, afirmó Sanidad, y se irán evaluando en las dos reuniones diarias que el Ministerio de Sanidad, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias y el Gobierno de Canarias mantendrán durante estos días para ultimar el operativo sanitario y logístico ante la llegada del buque.
Ante las quejas del Gobierno canario, la ministra de Sanidad insistió en que tanto los espacios habilitados para atender a los pasajeros del crucero como los transportes que los derivarán a sus respectivos países o a Torrejón en el caso de los españoles serán exclusivos para ellos, de manera que no tendrán ningún tipo de contacto con la población local. «El proceso de repatriación no va a suponer ningún riesgo para la población canaria ni para su economía», insistió.
Mónica García hizo también hincapié en que se seguirán «todos los protocolos necesarios» para garantizar la seguridad. «Vamos a ser especialmente cuidadosos y vamos a cuidar especialmente la seguridad no solo de las personas que vengan, sino de todas las medidas de salud pública para que si hay una persona sintomática no pueda transmitirlo a nadie más», ha afirmado la ministra. Aun así, aseguró la ministra, tras las evacuaciones realizadas este miércoles a Países Bajos no queda en el barco ninguna persona con síntomas.
Discrepancias
Tanto García como Marlaska insistieron en que han informado en todo momento al Gobierno canario, pese a que Clavijo denunciaba lo contrario. La ministra de Sanidad dijo que había hablado esa misma mañana con él y que su equipo había hecho lo mismo con el del Ejecutivo canario. Marlaska, por su parte, aseguró que en todas las reuniones sobre el operativo de repatriación participará también un representante del Gobierno canario.
En el MV Hondius viajan alrededor de 150 pasajeros de 23 nacionalidades diferentes. Las dos personas que tienen síntomas (entre ellas el médico del barco, que en un primer momento iba a ser trasladado a España al encontrarse grave pero que mejoró y no fue necesario hacerlo) fueron ayer evacuados a Países Bajos, así como un tercero que se considera contacto de riesgo de una persona que falleció.
Precisamente por estas repatriaciones llegó por la tarde el último desencuentro entre el Gobierno central y el autonómico. Fuentes de Sanidad informaron de que uno de los aviones que trasladaba a dos pacientes desde Cabo Verde a Ámsterdam tenía que hacer escala en Marruecos para repostar combustible, pero el país se negó a que parara, de manera que aterrizó en Gran Canaria. Al hacer esa parada, aseguró el departamento de Mónica García, el médico del avión reportó un fallo en el sistema eléctrico de soporte del paciente, por lo que tuvo que permanecer en el aeropuerto a la espera de que acudiera un nuevo avión.
Marruecos rechazó que el avión que llevaba a pacientes hiciera escala para repostar, de manera que aterrizó en Gran Canaria
Clavijo reclamó entonces a Sanidad exterior que los pasajeros no bajaran del avión en ningún momento, y Sanidad insistió en que el paciente permanecía en el interior de la aeronave y no representaba ningún riesgo para la salud pública, informa Joan Guirado.
Las críticas a la gestión del Gobierno llegaron también por parte de otros dirigentes políticos. La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, afeó que ni la ministra Mónica García ni el director general de Salud Pública les informaran hasta después de la rueda de prensa sobre la situación. «No ha habido ninguna información por su parte. Las comunidades autónomas nos hemos tenido que informar a través de hablar entre nosotros y de hablar con la OMS para prepararnos y actualizar nuestros protocolos», denunció.
La OMS ha confirmado ocho casos vinculados al brote; el último, un paciente que bajó del barco en Santa Elena y está hospitalizado en Zúrich
Hasta el momento, la OMS ha confirmado ocho casos de hantavirus vinculados al crucero. El último corresponde a una persona que actualmente se encuentra ingresada en el Hospital Universitario de Zúrich (Suiza), que desarrolló los síntomas con posterioridad a salir del barco, del que se bajó a finales de abril en la isla de Santa Elena. Las autoridades del país confirmaron que se trata de la cepa de los Andes.
