Choque en el Gobierno por la obligatoriedad o no de la cuarentena de los 14 pasajeros españoles que van a bordo del crucero con un brote de hantavirus, el MV Hondius, una vez lleguen a Madrid. Mientras que Sanidad alega que existen «instrumentos legales … suficientes» para decretar una cuarentena obligatoria, desde el Ministerio de Defensa se considera que el aislamiento en el Hospital Gómez Ulla debe ser voluntaria.
El plan del Gobierno pasa por que, cuando el barco llegue al puerto tinerfeño de La Granadilla, los equipos de Sanidad Exterior encargados del operativo evalúen la salud de todos los pasajeros y se les repatrie a sus países «salvo que su condición médica lo impida», dijo este miércoles la ministra de Sanidad, Mónica García. A los catorce españoles que viajan a bordo (trece pasajeros y un miembro de la tripulación que son de Cataluña, Madrid, Asturias, Galicia, Comunidad Valenciana y Castilla y León) se les trasladará en aviones militares hasta la Base Aérea de Torrejón de Ardoz y de ahí serán llevados al Hospital de la Defensa Gómez Ulla de Madrid, donde guardarán cuarentena.
Sobre la cuarentena en el Gómez Ulla, la ministra de Defensa, Margarita Robles, dijo en declaraciones a los medios que sería voluntaria, con lo que Sanidad discrepa. «Siempre que voluntariamente quieran, irán al Hospital Gómez Ulla. Los que voluntariamente quieran y tienen que firmar un consentimiento informado estarán en el tiempo de cuarentena en habitaciones individualizadas», afirmó.
Pero Sanidad considera que tiene las herramientas suficientes para que esa voluntariedad no sea necesaria. Fuentes del departamento de Mónica García indican que confían en que los pasajeros del crucero quieran «estar protegidos, cuidados y recibir el mejor cuidado médico posible». Pero de no ser así, concretan, tomarán «las medidas legales necesarias para garantizar la salud pública con todos los instrumentos legales a su disposición».
Obligarles por ley
Ha insistido en esta obligatoriedad la ministra de Sanidad en declaraciones a la Cadena Ser este jueves. Mónica García ha incidido en que confía en la responsabilidad de los pasajeros españoles del MV Hondius para aislarle y guardar la cuarentena, pero el Gobierno, ha dicho, tiene los mecanismos legales necesarios para obligarles en caso de que no quieran, con la ley de Salud Pública.
El choque, además, ha sido criticado por la oposición, que considera que no hay «nadie al volante» frente a esta crisis sanitaria y también política. La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha manifestado este jueves la oposición de su partido a que la cuarentena de los 14 españoles que se encuentran en el crucero afectado por un brote de hantavirus sea voluntaria, y ha cargado contra la gestión del Gobierno.
También la vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, ha lamentado esta situación. «¿Voluntaria? ¿Van a dejar la seguridad y la salud pública en manos de la voluntariedad de cada uno?», ha criticado en sus redes sociales.
