El primer asesino en serie documentado de la historia de España anda suelto por El Tozo. Manuel Blanco Romasanta, sastre itinerante, acabó con la vida de trece personas en el siglo XIX y en su defensa llegó a justificar ser un hombre lobo. Ayer se adentró en la Cueva del Agua de Basconcillos interpretado por el archiconocido actor Luis Tosar durante el rodaje de Lobo, la nueva producción que prepara Netflix, y de ahí saldrán algunas escenas fundamentales a la hora de narrar este caso que se centra principalmente en tierras gallegas.
Un equipo de más de 80 personas, carros y caballos revolucionaron Basconcillos del Tozo y rompieron la habitual tranquilidad de un miércoles de mayo. Eso sí, máxima discreción puesto que no se quiere revelar ningún secreto antes de tiempo. El vecindario, encantado con la repercusión y los beneficios que esto puede aportar, trataba de ver a alguno de los actores y, especialmente, a la gran estrella del rodaje. Pero fotografiar a Tosar resultó una misión imposible puesto que esa imagen del actor con el correspondiente vestuario y maquillaje se quiere guardar hasta que se anuncie el gran estreno.
A Diego Anido, conocido especialmente por su papel en As Bestas, también se le pudo ver en el día de ayer. Quienes no forman parte de estas escenas de Basconcillos son Luisa Mayol o Tristán Ulloa, otros actores que sí tendrán un papel destacado en la historia. Unas ocho horas se alargó este rodaje que se centró principalmente en el acceso a la cueva. Y mientras todo eso ocurría en la zona baja, otros organizaban desde la parte superior las jornadas de hoy y de mañana, que se llevarán a cabo de noche y que necesitan una iluminación y unos efectos concretos. Se montó una grúa, se contó con escaladores y el mejor aliado fue el tractor para poder moverse por la tierra.
(Reportaje completo, en la edición impresa de este jueves de Diario de Burgos o aquí)