El grupo automovilístico Renault se ha levantado este jueves de la mesa de negociación con los sindicatos por el nuevo convenio para las fábricas de coches de Palencia y Valladolid, según confirman tanto la empresa como fuentes sindicales a este periódico. La compañía ha hecho una última oferta a los representantes de los trabajadores que constaba de 400 euros brutos más sin consolidar en 2027 y 2028. Los sindicatos han pedido mejorarla y entonces la empresa ha dado por terminadas las conversaciones, retirando la adjudicación de la nueva plataforma de vehículos eléctricos para coches del segmento B al D para Palencia. Fuentes sindicales han transmitido su sorpresa por un hecho que consideran insólito, ya que la compañía nunca se había levantado de la mesa en las negociaciones de los últimos convenios para España.
Esto deja el futuro de las plantas españolas de Renault en el aire, grupo que cuenta con alternativas para esta plataforma, que podría ir a parar a países como Turquía o Marruecos. “Al no haber llegado a un acuerdo con las organizaciones sindicales, la dirección de la empresa ha anunciado que se ve obligada a suspender la adjudicación de vehículos a España, abriendo la posibilidad a otras ubicaciones en el aparato industrial global del grupo. El nuevo escenario cambia a uno de bajada de producción, sin llegada de nuevos productos y sin compromiso de mantenimiento del empleo”, ha afirmado la compañía en un comunicado, poniendo así en duda el futuro de los 6.000 puestos de trabajo que dependen de ambas factorías.
Fuentes de la compañía aseguran que Renault se mantiene, aun así, ”a disposición de los sindicatos”, pero inciden en que el factor tiempo es importante para la empresa para saber cuanto antes dónde situará la nueva plataforma de producción.
La compañía había prometido, además, la adjudicación en los próximos años de tres modelos para la fábrica palentina, dos de ellos “multienergía” y un híbrido; mientras que Valladolid se quedará con dos nuevos híbridos. El año pasado, Renault fabricó en el país unas 343.000 unidades entre ambas fábricas, la mayor parte en Valladolid, con 229.000 vehículos. Cabe recordar que la automovilística había recibido por parte del Ministerio de Industria una ayuda por 66,3 millones para la fabricación de un coche eléctrico del segmento C en Palencia, en el marco de la segunda edición del Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado (Perte VEC II) en la línea B, es decir, la referente a la cadena de valor —las ayudas a la producción de baterías son las de la línea A—.
La traba salarial
El consorcio galo se presentó a la reunión de este jueves después de una novena reunión en la que había asegurado que había hecho su “última oferta”, algo que había enfadado a los sindicatos, quienes buscaban recuperar parte del poder adquisitivo perdido por la plantilla de ambas plantas en el periodo 2021-2022, años en los que su salario estuvo congelado con una inflación acumulada del 12,6% por el conflicto de Ucrania (dato conjunto de ambos ejercicios, según el INE).
No obstante, la empresa presentó en esta última reunión una nueva leve mejora salarial de 400 euros brutos a repartir en dos pagas extra sin consolidar en 2027 y 2028. En total, la compañía ofreció una subida del sueldo en consonancia con el IPC más un 1% este año y 400 euros de paga extra; IPC más 400 euros no consolidables en 2027 y el IPC más 200 euros no consolidables en 2028.
Un representante de la compañía indicó a este periódico en la previa de la reunión con los sindicatos, que de no llegar a un acuerdo en este último encuentro “se abrirá el telón” para otras fábricas del grupo, en el que en los últimos años han ganado mucho peso Turquía y Marruecos, dos países extracomunitarios, pero que cuentan con un tratado de libre comercio con la UE. Turquía, de hecho, se quedó con el nuevo Dacia Striker, un nuevo lanzamiento de la firma de bajo coste del grupo, que podría haber ido a parar a Rumanía, cuna de esta marca. La pérdida de este modelo y de otro eléctrico del segmento A que se ha quedado la factoría de Renault en Eslovenia, ha hecho que el grupo galo haya anunciado el despido de 1.200 personas en la histórica planta rumana de Mioveni en marzo.