El presidente de las Cortes de Castilla y León, Francisco Vázquez (PP), ha terminado este jueves las reuniones con los portavoces de los partidos con representación parlamentaria para proponerles un candidato a la Junta: Alfonso Fernández Mañueco, de su mismo partido. El dirigente popular, presidente autonómico desde 2019, consiguió 33 escaños en las elecciones de marzo y repitió como la lista más votada, aunque sin mayoría absoluta. Vox, con 14 procuradores, se ha erigido en socio imprescindible para la legislatura ante la imposibilidad de unirse a los 30 del PSOE. La portavoz del PP en las Cortes, Leticia García, ha apelado al “contenido” de los programas y ve lejos todavía la posibilidad de pactar el gobierno. Carlos Pollán, líder autonómico de Vox, negó opciones tempranas de entendimiento, lo cual supone esperar a después de las elecciones andaluzas del 17 de mayo. Carlos Martínez, del PSOE, ha lamentado el “sainete” de un acuerdo que cree ya cerrado.
Los resultados del 15 de marzo convierten las consultas del presidente de las Cortes en poco más que un formalismo: no hay alternativas a un pacto PP-Vox, con el socialismo descartado y los partidos pequeños sin capacidad de sumar mayorías alternativas. La portavoz del PP ha sostenido este jueves que tienen “muy claros los argumentos para apoyar esta candidatura” de Mañueco y su “proyecto de Gobierno validado por las urnas”. El barón popular, ha defendido García, ostenta la “responsabilidad necesaria” para liderar Castilla y León y “no parte de cero, está avalado por una gestión”. Vázquez, que también ha comparecido, ha confirmado que el líder del PP será postulado y que “el reglamento no establece ninguna fecha después de las consultas” en cuanto a los plazos de investidura.
Su primer mandato fue en 2019, con Ciudadanos, y en 2021 rompió con ellos para acabar con Vox. Los ultras decidieron salir del gobierno en 2024, quedando el PP en solitario. “Estas consultas son trascendentales aunque otros grupos las menosprecien; respetamos a las instituciones”, ha añadido, afeando al PSOE “la falta de respeto a las Cortes” por llamarlos “sainetes y trampantojos”. “Será un pacto con medidas transparentes, sin letra pequeña ni ocultismo”, ha respondido, sin precisar plazos: “Lo importante no es el tiempo, sino el contenido”. Eso sí, no ha confirmado si incluirán la “prioridad nacional” que exigen los reaccionarios. “Somos dos partidos diferentes”, ha mantenido, mantra de Mañueco durante su primera coalición.
Los potenciales socios de derecha y extrema derecha han dejado caer su probable entendimiento con declaraciones en las últimas semanas, pero aún no han confirmado nada. Después de permitir que el PP se hiciera con el mando en las Cortes, puesto estratégico para los ritmos parlamentarios, Pollán resumió así su estrategia: “Nunca permitiríamos una presidencia de la Junta, o de las Cortes, por un candidato socialista”. El portavoz de Vox ha insistido en distintas claves firmadas por ambos socios en Extremadura, pero considera “muy difícil” firmar la alianza esta semana o la siguiente, antes de que Andalucía acuda a las urnas. Pese a la evidente coincidencia, Pollán negó que los comicios andaluces pudieran influir en los acuerdos de Castilla y León.
El líder territorial del PSOE, Carlos Martínez, también se ha visto con Vázquez y, tras ello, ha denunciado que se trata de “un trampantojo, un sainete” porque sus rivales, según argumenta, ya tienen un pacto “del que queda conocer la letra pequeña”. “Qué precio paga Mañueco, qué supone para los derechos de los trabajadores, los migrantes en riesgo por los postulados de Vox, los derechos e igualdad de oportunidades de las mujeres y la violencia de género”, ha argumentado. El exalcalde de Soria ha reprobado que, desde que se disolvieron las Cortes el 15 de marzo, la campaña y este periodo poselectoral, Castilla y León estará “hasta septiembre” inoperativa, además de los dos años que acumula sin Presupuestos.