Los fines de semana transforman las carreteras españolas en una marea de maillots de colores. Miles de aficionados al ciclismo toman las vías cada semana, y la Dirección General de Tráfico (DGT) ha decidido que ya es hora de que lo hagan con muchas más garantías. Una nueva regulación pone el foco en la seguridad del ciclista y abre la puerta a una red de carriles bici junto a las carreteras del Estado.

Y es que las cifras obligan a actuar. El 90% de las muertes en accidentes de bicicleta son consecuencia de la colisión con un vehículo motorizado. Incluso cuando el siniestro no acaba en tragedia, el ciclista raramente sale ileso.

Los datos de la DGT correspondientes a 2024 confirman la gravedad del problema: 46 ciclistas fallecieron ese año en accidentes de tráfico en vías interurbanas y urbanas de toda España. De ellos, 14 circulaban sin casco en entorno urbano, donde su uso no es obligatorio, a diferencia de las vías interurbanas.

Cómo deben circular los ciclistas

La DGT insiste en que el ciclista tiene las mismas obligaciones que cualquier otro conductor y debe respetar las normas de circulación. Estos son los puntos clave que recoge la nueva normativa:

En ciudad:

  • Las bicicletas deben circular lo más pegadas posible al lado derecho de la vía.
  • Deben mantener una separación de seguridad respecto a los bordillos y vehículos estacionados.
  • Si van en grupo, solo pueden circular de dos en dos, no más.

En carretera:

  • Se debe circular por el arcén derecho siempre que exista y sea transitable.
  • Solo pueden abandonarlo en descensos prolongados, y únicamente si resulta seguro hacerlo.
  • Los ciclistas pueden circular en paralelo, siempre situados al extremo derecho, salvo en tramos sin visibilidad, como curvas y rasantes. Cuando se formen aglomeraciones, deberán colocarse en hilera.

Nada de esto es nuevo, pero la nueva ordenanza de la DGT refuerza los controles para garantizar la seguridad de todos los usuarios de las carreteras.

Adiós al arcén, hola al carril bici

El cambio más llamativo llega desde el Boletín Oficial del Estado. Una nueva normativa, en vigor desde el 10 de octubre de 2025, autoriza la construcción de carriles bici segregados en tramos de carreteras estatales.

La clave: para instalarlos, se podrá reducir o eliminar parcial o totalmente el arcén existente, siempre que no se comprometa la seguridad vial, no se perjudique el funcionamiento de la carretera y se garantice la continuidad de las rutas ciclistas ya existentes.

El objetivo es claro: crear una red ciclista continua, segura y conectada, en línea con lo que marcan la Estrategia Estatal por la Bicicleta y la Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030.

En la práctica, esto significa que el Estado podrá construir vías ciclistas contiguas a las carreteras nacionales, cerrando por fin los vacíos que hoy obligan a los ciclistas a compartir calzada con el tráfico rodado. La apuesta es ambiciosa: más desplazamientos en bicicleta, menos accidentes y un modelo de movilidad más seguro y sostenible para toda España.