Por su gran formato y por lo que plasma, recuerda al Guernica, de Picasso, pero en color y, en lugar del cubismo, el surrealismo y … el expresionismo, los autores del mural colectivo inspirado en La Desbandá, el alumnado del instituto Ben Al Jatib de La Cala del Moral, coordinados por el profesor Antonio Gallero, han optado por un arte realista.
La obra tiene tonos fuertes, que dejan claro que los hechos que narra fueron sangrientos, terribles: cañonazos y bombardeos contra la población civil que salió de Málaga, huyendo de las tropas sublevadas en la Guerra Civil, buscando refugio en Almería, donde querían llegar, en la mayoría de los casos, a pie y con lo puesto.
Referencias
En este trabajo aparece la ambulancia de Norman Bethune, médico canadiense que estuvo en las Brigadas Internacionales y que auxilió a las personas que sufrieron los ataques; el impacto de un obús en uno de los túneles del Cantal, no muy lejos del lugar que ocupa actualmente el centro educativo y, como metáfora, en la figura central de la composición, una gaviota alcanza a una paloma blanca, símbolo de la paz, para acabar con su vida.
También hay una mujer inerte, junto a un bebé que llora y una niña que camina. Bien pudo haber sido Armonía Lamas, superviviente de aquel episodio, que vivió con apenas cuatro años, y protagonista absoluta del acto de inauguración del mural, que, oficialmente, ha presidido el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, junto al delegado del ramo, Miguel Briones, y la concejala del área, Belén Gutiérrez.
«Esta niña tiene que decir que se llama María, si no, no puede salir»
Armonía Lamas
Superviviente de La Desbandá
Armonía, con alivio, ha narrado que, en realidad, sus recuerdos sobre La Desbandá son mínimos, era muy pequeña. Eso no quiere decir que las vivencias de aquellos días no le hayan acompañado siempre, por lo que su madre le contó y por lo experimentado por ella misma después.
Cuando ha tomado la palabra, entre muestras de cariño constantes y aplausos, ha explicado como su familia tuvo que salir de Ronda, de allí, hacia San Pedro de Alcántara, después a la capital malagueña y luego echar a andar hacia el Levante, para terminar en Valencia; ha relatado el tiempo en el que la refugiaron unos desconocidos, hasta que pudo reencontrarse con los suyos, y anécdotas como que tenía que ocultar su nombre, que no está en el santoral y suena a «rojo». «Esta niña tiene que decir que se llama María, si no, no puede salir», ha relatado.
Los nietos
Armonía Lamas ha sido la que ha protagonizado la intervención que más emoción ha generado en el descubrimiento del mural, pero uno de los artistas, Rubén, ha dado el titular. «Los nietos no buscamos venganza, ni resquemor; solo memoria», ha dicho, además de evidenciar, «estoy aquí gracias a los brazos de alguien que subió a mi abuela a una furgoneta».
Junto a este estudiante del instituto, miembro del grupo «Competencia Ciudadana», han dado a conocer sus sentimientos y todo lo que han podido aprender tras la investigación sobre todo lo ocurrido durante La Desbandá, germen del cuadro, Rocío, Lucía y Alma. «Ha sido una aventura dura, pero maravillosa», ha resumido el profesor Antonio Gallero.
«Es una conversación reparadora y sanadora y una lección para toda España»
Ernest Urtasun
Ministro de Cultura
El ministro, que asegurado que debería de haber clausurado la ceremonia la superviviente del hecho, en lugar de él, ha felicitado a todos los que han hecho posible lo que ha calificado como «una conversación reparadora y sanadora» y «una lección para toda España».
«Es una de los actos que más me he emocionado desde que soy ministro», ha insistido, además de felicitar al profesorado como «dignos herederos de los maestros de la República que tanto enseñaron».
Para terminar, un grupo de alumnas y profesores, el Coro Lorquiano, han interpretado una composición original en directo, dedicada a La Desbandá y titulada 200 kilómetros de miseria, obra de Juan Carlos Ordóñez. «Fluye el éxodo sin fin, grita el viento su dolor, miedo ronda alrededor, nadie sabe dónde huir», reza la tercera estrofa de esta pieza.