El recorrido no presenta grandes trampas sobre el papel y empuja a pensar en una llegada rápida. El Giro arranca con el foco puesto en los sprinters, en esa tensión tan propia de los primeros días, cuando todos quieren rodar delante, nadie quiere regalar tiempo y el pelotón todavía avanza con las piernas frescas y la cabeza llena de cuentas.
Lotto-Intermarché recupera a De Lie
La noticia de la víspera estuvo en el Lotto-Intermarché. El miércoles, solo cinco corredores acudieron a la presentación del equipo. Este jueves, el bloque del Giro volvió a aparecer con todos sus integrantes. Los ocho hombres salieron a entrenar en Bulgaria para calentar las piernas antes del estreno, una señal de que Arnaud De Lie se encuentra mejor después de perderse tanto el entrenamiento grupal como la presentación por una indisposición.
De Lie, que probablemente no termine la carrera, empezó a sentirse algo indispuesto hace dos días, durante el viaje. El equipo arrastraba el susto de un brote presuntamente causado por estiércol de vaca en la Clásica Famenne Ardenne, que ya había enfermado a numerosos ciclistas, entre ellos Milan Menten. Menten viajó ayer a Bulgaria, igual que Joshua Giddings, sustituto de Liam Slock, que también estaba enfermo.