La Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE) no se encuentran en el camino previsto para alcanzar gran parte de los indicadores del objetivo 3.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), orientados a terminar con las epidemias de VIH, tuberculosis, hepatitis virales e infecciones de transmisión sexual (ITS). Según el informe publicado este jueves por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), estas enfermedades prevenibles provocan más de 59.000 muertes anuales en el territorio europeo.
Aunque la mortalidad asociada al VIH y a la tuberculosis ha experimentado un descenso, ambas tendencias resultan insuficientes para cumplir con los compromisos fijados para 2030. La situación es especialmente compleja en el ámbito de las hepatitis B y C, que representan el 90 % de estos fallecimientos anuales. El documento técnico subraya que la mortalidad por estas patologías permanece persistentemente alta y no muestra señales de una trayectoria descendente.
Bruno Ciancio, jefe de la Unidad de Enfermedades Transmitidas Directamente y Prevenibles por Vacunas del organismo, señaló que la región dispone de las herramientas para acabar con estas infecciones, «pero estas no llegan a todos los que las necesitan». El responsable institucional incidió en que «se requiere una inversión urgente» para ampliar la prevención, el análisis y el tratamiento, pues alcanzar los objetivos supone salvar miles de vidas.
El reto del éxito terapéutico en tuberculosis
La evaluación por áreas reveló resultados dispares en la región. Muchos países alcanzaron el objetivo del 85 % en la tasa de detección de tuberculosis y se acercan al 95 % en las metas de análisis y tratamiento para el VIH. No obstante, el éxito del tratamiento de la tuberculosis se situó en el 64 %, una cifra que queda muy por debajo del objetivo del 90 %.
Además del desfase en los resultados terapéuticos, el organismo advirtió sobre la falta de datos disponibles o suficientes para medir el progreso en numerosos indicadores. Esta carencia informativa dificulta la monitorización de la cobertura real de las pruebas y la efectividad de los tratamientos aplicados en los distintos sistemas sanitarios.
Incremento de las infecciones de transmisión sexual
Los datos de vigilancia epidemiológica mostraron un aumento dramático de las ITS en la última década. Los diagnósticos de sífilis se duplicaron en este periodo, mientras que las tasas de gonorrea se triplicaron. El informe alertó específicamente sobre la sífilis congénita, cuyos casos en recién nacidos aumentaron casi un 80 % entre 2023 y 2024.
Ante este escenario, el ECDC recomienda a los países centrar sus esfuerzos en tres ejes de actuación. En primer lugar, solicita ampliar las intervenciones preventivas dirigidas y extender los servicios de pruebas y tratamientos eficaces. Finalmente, el organismo considera imprescindible mejorar la disponibilidad de datos de vigilancia de alta calidad para guiar las acciones de salud pública.