La premier de la serie ‘Berlín y La dama del armiño’ de Netflix en Sevilla coincide con el anuncio de su protagonista, Pedro Alonso, de abandonar el personaje que le he acompañado en los últimos nueve años, desde que irrumpiera para todo … el mundo gracias a la plataforma la banda de ladrones más espectacular de los últimos tiempos. El principio de esta segunda temporada -y definitiva, confirman- del spin off de ‘La casa de papel’ será pues el inicio de la despedida. En esta entrega, la capital andaluza servirá de escenario, pero sobre todo será protagonista, con lo que se ve, pero también con su esencia. Por eso la compañía de contenido audiovisual americana ha trasladado a todos los protagonistas y creadores -Álex Pina y Esther Martínez- para la presentación de la producción, que contará además con una fiesta en la orilla del río el sábado para la que está invitada una estrella musical. Por eso todos coinciden, además de Alonso, el resto de la banda, Michelle Jenner, Tristán Ulloa, Begoña Vargas, Julio Peña Fernández y Joel Sánchez, que este fin de semana es el de una bienvenida con sabor a adiós.

En esta segunda entrega, después del robo de las joyas en París, Berlín y su equipo se trasladan a Sevilla para ejecutar un nuevo golpe maestro: fingir que van a robar la famosa obra de Leonardo Da Vinci. En realidad, sus verdaderos objetivos son el duque de Málaga y su esposa (interpretados por José Luis García-Pérez y Marta Nieto) un matrimonio que cree poder chantajear al excéntrico ladrón. Aquí se encuentra con Candela, interpretada por Inma Cuesta, que le robará…. el corazón.

«Quiero soltarlo desde el agradecimiento, no siempre ha sido fácil sostenerlo, pero yo siento mucho amor por mucha de la gente que me ha acompañado y a la que he acompañado durante estos años. Es un momento importante para mí. Realmente lo es. Y de alguna forma el decirlo y articularlo también ha sido una liberación», ha confesado Alonso en esta entrevista tras anunciar el fin de su personaje. «Yo nunca había sentido que tenía que soltar al personaje hasta después de acabar esta serie, nunca. Porque podía haber gente que opinase cosas, siempre tenía la sensación de que sí, había algo para mí ahí. Y de la misma forma que sentía eso, de pronto dijo, clack, ha contado sobre lo «inapelable» de esta decisión.

El actor, acompañado en esta cita con la prensa con su partener en la serie, ha contado que quería compartir que dejaba el personaje de «la forma más cariñosamente articulada», lo que le ha dado mucha tranquilidad. «Estoy muy tranquilo y ahora estoy feliz de cerrar en Sevilla también. Me parece un cierre fantástico después de haber dado tantas vueltas por tantos sitios durante estos 9 años».

«Ha sido muy divertido. Ha sido muy bonito poder trabajar con mi acento. Me gusta porque es darle valor y espacio a que haya colores diferentes»

Berlín no estará más, pero podía coger el liderazgo de la banda Candela, el personaje que interpreta Cuesta, una sevillana de bandera que lo vuelve loco. «Creo que no tiene intención, no lo sé, en principio no, vaya», bromea la actriz jiennense. «Fue una sorpresa, la verdad. ‘La casa de papel’ y ‘Belín’ son conocidas en todo el mundo, fue una sorpresa que me llamaran y ha sido un regalo de personaje. Ha sido muy divertido», ha dicho Cuesta, que ha valorado «el caramelito» de su papel. «Me han dejado improvisar, decirle muñeco a esta persona, me han dejado decir todo lo que yo quería. He cantado, he bailado, le he leído la mano, he hecho todo», ha explicado.

La de Arquillos ha valorado además el hecho de trabajar en casa y ha contado si se ha sentido cómoda a lo mejor en este tópico de mujer de bandera, a lo cigarrera. «La comodidad, siempre digo, está sobrevalorada, una nunca quiere estar en la comodidad. Ha sido muy divertido, ha sido muy bonito poder trabajar con mi acento porque no siempre pasa y eso me gusta. Porque es un poco darle valor y espacio a que haya colores diferentes. Que esto que cuando llegabas a Madrid te decían: ‘castellano neutro’ Y una decía: ‘Neutro, ¿ quién es? La gente es de lugares, ¿no?’ Y me gusta porque es darle un espacio y un lugar bonito y es un personaje de una mujer fuerte, con carácter, con arte y eso me gusta, me gusta representar eso, claro que sí».

En esta temporada, arrastrado por Candela y la pasión sevillana, también se verá a un Berlín más luminoso. «En algún momento he pensado que el rol de Berlín nos ha demostrado tiene tantos frentes como se le quieran poner. Creo que podría funcionar en cualquier género. Mi afán y no siempre seguramente he salido airoso, ha sido no perder la conexión con esa cosa perturbadora y ambivalente que estaba en su auténtica naturaleza. Berlín es un personaje peligroso. Luego el personaje se muere, pero toda tenía ese repentismo, que podía pasar cualquier cosa. Ha sido un desafío en muchos momentos tener que reinventarlo. Y hacerlo más luminoso y de pronto tirarte la comedia romántica, literalmente», ha confesado.

«Claro, pero también imagino que es como la vida misma. Por cómo cojas a la persona, según se vea de un prisma u otro. Dependiendo de las cosas que le hayan pasado también», ha intervenido su compañera. «Y pensando, estos 9 años y medio, que son tela marinera, me ha obligado a ir sacándole capas, que de alguna manera es una forma renovar aprobación», ha rematado él.

Sobre el rodaje en Sevilla, realizado en dos tandas en febrero y julio del año pasado, el actor ha confesado que tiene varios momentos de la vida «asociados a la belleza sevillana». Por ejemplo, estuvo en el año 92, conoce la Semana Santa e incluso se tiró de un puente. «De repente entrar en Sevilla en un barco en la serie por el río, fue alucinante. La temporada tiene momentos icónicos. Sí. Realmente es un lugar hermosísimo. Otra cosa es rodar con la temperatura», ha comentado, para cerrar con unas palabras que no dejan lugar a dudas aunque dejen apesadumbrados a los fans del personaje: «Hay algo como de justicia poética cerrar el viaje en Sevilla».