Tadej Pogacar ya lo ha ganado todo como ciclista y aspira a ser el mejor de la historia, pero fuera de la bicicleta, encontrar la calma se ha convertido en un lujo para alguien que asegura ser “un chico muy normal”. El líder del equipo UAE Team Emirates atesora cuatro Tours, dos mundiales, doce monumentos e infinitas victorias con tan solo 27 años. Aun así, tal como se pudo ver al final de su último Tour, donde se le vio agobiado por el escenario, el esloveno aspira a una vida alejada de la presión mediática.

El gran dominador del ciclismo actual habló de esa necesidad de bajar el ritmo en una entrevista reciente con la cadena italiana RSI Sport, en la que dejó ver una versión mucho más íntima y cotidiana, alejada de la imagen del campeón imparable sobre la bicicleta.

Tadej Pogacar celebró como Cristiano Ronaldo su victoria en la última etapa del Tour de RomandiaTadej Pogacar celebró como Cristiano Ronaldo su victoria en la última etapa del Tour de RomandiaTIL BUERGY / AFP

Después de cerrar otra temporada de clásicas repleta de éxitos como Flandes, San Remo o Lieja, Pogacar ya mira hacia su gran objetivo: intentar conquistar un quinto Tour que sale de Barcelona y que agrandaría todavía más su trayectoria. A su contrincante de época, Jonas Vingegaard, se suma esta vez la última perla francesa del ciclismo: Paul Seixas, de solo 19 años y que ya ha demostrado tener un talento enorme.

Lejos de los focos, Pogacar insiste en reivindicar una vida sencilla. “Cada vez encuentro menos silencio. Vivimos en un mundo donde todo va rápido y siempre hay alguien que te necesita al momento, no lo llevo bien”, explicó durante la conversación, en la que admitió que los días verdaderamente tranquilos son cada vez más escasos en su vida.

Cada vez encuentro menos silencio. Vivimos en un mundo donde todo va rápido y siempre hay alguien que te necesita al momento

Acostumbrado a vivir entre aeropuertos, hoteles, concentraciones y carreras, el corredor del UAE Team Emirates reconoce que sus momentos favoritos son mucho más simples de lo que muchos imaginan. “Viajo tanto por el mundo que a lo mejor no es escapar a otro sitio, sino quedarme en casa y no hacer absolutamente nada”, aseguró.

Pogacar relató que los pocos momentos de paz que encuentra suelen llegar en casa, junto a su pareja, Urska Zigart, lejos del ruido constante que rodea a una estrella mundial del deporte. “El momento en el que más paz siento es en casa, cuando podemos salir en bici a tomar un café, volver y simplemente estar tranquilos”, explicó.

Tadej Pogacar y Urska Zigart celebran una victoria del corredor eslovenoTadej Pogacar y Urska Zigart celebran una victoria del corredor eslovenoTwitter @ciclismoaldiaLa gente habla constantemente de historia y récords, pero yo solo quiero disfrutar del momento

Esa búsqueda de normalidad también aparece cuando habla de sí mismo. Lejos de verse como un fenómeno, el ciclista insiste en mantener una rutina corriente. “Viajo tanto que lo que más valoro es poder pasar la mañana barriendo mi casa, limpiar el coche e ir al supermercado con mi pareja. En realidad, solo tengo suerte de tener buenas piernas para hacer algo especial sobre la bicicleta”, afirmó.

Presión y miedos

Aunque el debate sobre su lugar en la historia del ciclismo le acompaña en prácticamente cada entrevista, Pogacar asegura que no vive obsesionado con los récords. “La gente habla constantemente de historia y récords, pero yo no persigo nada. Solo quiero disfrutar del momento y ver hasta dónde me lleva el camino”, señaló. Pogacar, a pesar de tener cierto margen, está a un Tour y 13 etapas de igualar a Merckx en la ronda francesa, además de tener pendiente conseguir una Vuelta, donde aún no ha logrado el triunfo.

Más que la derrota, lo que realmente le incomoda es no sentirse capaz de mostrar su mejor nivel. “Lo que más me irrita no es perder, es no poder enseñar mi mejor versión. Si siento que lo he dado todo, puedo aceptar cualquier resultado”, confesó. Además, el entrevistador coqueteó con el esloveno sobre la posibilidad de pasarse a otros deportes, usando el caso de su compatriota Primož Roglič, que dejó el salto de esquí para pasarse al ciclismo. “Me gustaría hacer otro deporte en el futuro, pero será sin la presión de conseguir títulos”, respondió sonriendo Pogacar.

Pau Ortiz

Graduado en Periodismo en la Universitat Autònoma de Barcelona. Redactor de RAC1.cat. Antes, en informativos de RAC1 y en la redacción de La Vanguardia.