El FC Barcelona ha cerrado la incorporación de Mateo Junza, el prodigio de 11 años del fútbol aragonés que deslumbra en el CD Oliver. El talentoso mediapunta se incorporará a la disciplina blaugrana tras más de un año de exhaustivo seguimiento por parte de los ojeadores culés. El club se ha adelantado a Real Madrid, Villarreal y el propio Zaragoza.

Un talento precoz en el radar azulgrana

El departamento de captación del Barça no descansa y sigue nutriendo a La Masia con los mayores talentos del panorama nacional. La última joya en sumarse al proyecto formativo es Mateo Junza (generación 2015), un futbolista que ha demostrado estar varios pasos por delante de sus contemporáneos. Formado en el CD Oliver de Zaragoza, donde ha militado las últimas siete temporadas desde que diera sus primeros toques al balón con apenas cuatro años, Mateo se había convertido en una prioridad absoluta.

No es nada habitual que el FC Barcelona apueste por jugadores de fuera de Catalunya en una categoría tan temprana como la sub-12. Sin embargo, el nivel de este mediapunta ha roto todos los moldes. Pese a ser alevín de primer año, Junza ha competido esta campaña con el Alevín Preferente y fue capitán en el Campeonato de Selecciones Autonómicas Sub-12, enfrentándose a niños mayores que él (nacidos en 2014), un hito que evidencia su espectacular madurez competitiva.

Puro ‘ADN Barça’

Los técnicos que le han seguido detallan un perfil que encaja a la perfección con el libreto del Spotify Camp Nou. De estatura menuda y físico aún por desarrollar, Mateo suple cualquier diferencia con una inteligencia táctica privilegiada. Es rapidísimo en espacios reducidos, brillante en el regate y posee una visión de juego excelsa para asociarse desde la mediapunta.

Además, tiene muchísimo gol: en su etapa benjamín firmó la friolera de 42 tantos, llevando a su equipo a ganar la liga de forma casi invicta. En su actual adaptación al fútbol 11, ha continuado repartiendo asistencias.

La ‘conexión aragonesa’ de La Masia

La llegada de este jovencísimo crack refuerza la excelente y fructífera conexión entre el fútbol aragonés y la cantera culé. En la Ciutat Esportiva Joan Gamper, Mateo coincidirá con otros talentos de su tierra que están brillando de blaugrana. Es el caso de Álvaro Cortés, ya en dinámica del primer equipo con Hansi Flick, el turolense Juan Hernández, o promesas emergentes como Gorka Buil, Hugo Garcés y Samu Borniquel.

El fichaje de Junza es una clara declaración de intenciones: la maquinaria del Barça sigue siendo un imán inigualable para el talento y La Masia continúa siendo el destino soñado. Con la llegada de Mateo, el futuro del club se asegura una inmensa dosis de magia.