El punto más al sur de Mallorca es un hito y un escenario visitado por miles de turistas y también residentes por su ubicación, a lo que se suma la cercanía con algunas zonas preciadas de baño de la costa sur de la Isla. Ubicado al final de la carretera que conduce hasta el Cap Salines, donde se ubica el icónico faro allí ubicado, y que conduce desde la vía entre Ses Salines y Es Llombards, los últimos metros de la vía se convierten en improvisado aparcamiento, donde los coches de visitantes y excursionistas locales se apelotonan, de forma especial en verano.
Pero ese tráfico de personas ha llevado consigo otra serie de consecuencias perfectamente visibles desde la vía. Unos actos que incivismo que dejan patente una falta de respeto hacia una instalación de referencia, ubicada dentro del término municipal de Santanyí pese a su topónimo, y que en el año 1983 marcó un hito dentro de la red de faros en España al ser el primero en todo el país alimentado a través de paneles solares.
Grafiti en una de las paredes que rodean al faro. Foto: F.F.
Junto a la barrera que da acceso al faro en el punto en el que acaba la carretera que lleva hasta el punto más meridional de Mallorca, aparece un enorme grafiti pintado en la parece que rodea a los terrenos con la frase ‘ocupa un barco’, dando una mala imagen de un punto icónico del patrimonio marítimo, gestionado por la Autoridad Portuaria de Baleares, estando perfectamente perimetrado el espacio gestionado por Ports de Balears.
Una moda polémica
Pero no acaba aquí la cosa, pues los paneles informativos del faro aparecen llenos de las pegatinas que también han tomado otras señalizaciones a lo largo de la Isla, como pueden ser los puertos de montaña. Adhesivos que llegaron incluso a poblar el suelo del paseo de la Playa de Palma. Estas pegatinas impiden incluso leer de manera completa el hito en el que se encuentran los visitantes y tapan parte de la información que acompaña al panel. Las pintadas también se pueden observan en otro panel informativo próximo, referente a la Reserva Marina del Migjorn de Mallorca.
El faro del Cap Salines fue proyectado por Emili Pou y se inauguró el 31 de agosto de 1863. Al comienzo había dos marineros destinados allí para cubrir el servicio de abastecimiento, y ya en el año 1917 comenzó la iluminación con carburo y una apariencia de 4+1 ocultaciones producida gracias a unas pantallas giratorias con mecanismo de relojería colocadas alrededor de la óptica. Posteriormente se instaló una óptica dióptrica de tambor y en 1957 fue modificada la apariencia luminosa del faro al mismo tiempo que se electrificaba la instalación, colocándose allí destelladores que producían una apariencia luminosa de 2+1 destellos cada 10 segundos.
Otro de los paneles informativos pintados. Foto: F.F.
Ese mismo año se puso en servicio un equipo con aerogenerador, el primero en España de este tipo, pero no tuvo éxito debido de forma principal a la ausencia de viento con la constancia requerida, provocando ello su sustitución por dos grupos electrógenos. Ya en 1958 se produjo el recrecimiento de la torre en 6,5 metros para aumentar su alcance geográfico y, como antes dijimos, en 1983 se incorporó el sistema fotovoltaico, siendo el primer faro del país que se iluminaba con paneles solares.