Los impulsores del documental ‘Insostenible, rere la brossa’ han cargado contra la querella que Griñó Ecològic les puso y han asegurado que está llena de «mentiras». En una rueda de prensa, Porta Enrere, GEPEC-EdC, Fundació Jara Barceló y Hokusai Films han asegurado que la compañía gestora de residuos practica contra ellos SLAPP, es decir, demandas estratégicas contra la participación pública, por sus siglas en inglés. Esta acción busca involucrar entidades sociales y periodistas en procedimientos judiciales largos y costosos para que cesen en las intenciones de investigar determinadas prácticas de grandes corporaciones. Los productores han asegurado que la querella, admitida a trámite por el juzgado, no les acallará ni condicionará su trabajo.

El director de Porta Enrere, Rafa Marrasé, ha explicado que los SLAPP «están creciendo mucho en la Unión Europea». «Griñó ha empezado un proceso para culparnos de todos sus males», ha asegurado. La empresa presentó la querella porque afirma que el documental sirvió para engañar a las autoridades policiales y judiciales.

La empresa presentó el escrito a finales del año pasado, si bien los acusados no fueron notificados hasta meses después. La denuncia ha sido admitida a trámite por el juzgado de instrucción número 6 de Tarragona y ahora se encuentra en fase de instrucción. Los impulsores del documental tendrán que declarar en sede judicial como investigados, a priori, el mes de junio.»Griñó ha utilizado detectives que han asediado a algunos de nosotros y a nuestro entorno, que han usado identidades falsas para parar trampas y conseguir información que al final es la base de una querella llena de mentiras y falta de rigor escalofriante. Es un intento de censura inadmisible», ha denunciado.

El presidente del Gepec, Xavier Jiménez, ha añadido que la acción de Griñó «es para desarticular personas que hacen un trabajo libre e independiente de situaciones problemáticas y molestas». «Se trata de minar nuestra credibilidad y de generar una obra de duda. Los activistas ambientales somos uno de los colectivos más perseguidos a nivel mundial», ha expuesto. Respeto el caso concreto, ha lamentado que se les acuse de ser una organización criminal, situación que ha rechazado. «En 2005 fuimos declarados de utilidad pública por el gobierno central», ha recordado Jiménez. El Gepec es acusación popular en la causa contra Griñó, hecho que les permite tener acceso a toda la documentación y pedir la práctica de pruebas.

Por su parte, Christophe Sion, responsable de Hokusai Films y director del documental, ha afirmado que la querella de Griñó ha conseguido que «en vez de discutir sobre el fondo del problema se haya derivado el foco hacia los que han investigado». «Esto envía un mensaje muy claro de que investigar puede tener un coste muy alto«, ha subrayado.

Griñó rechaza las acusaciones

En un comunicado, Grupo Griñó ha rechazado las acusaciones, que ha tildado de «falsas», ha defendido «la transparencia de sus operaciones» y ha afirmado que «no está en contra del ecologismo ni el periodismo». Así mismo, la compañía ha indicado que «ha sido víctima de una campaña organizada de desprestigio, diseñada para vincular falsamente la empresa con actividades ilícitas, sin base factual ni apoyo probatorio».

«Hasta hoy, ninguna autoridad judicial, policial ni ambiental ha presentado acusaciones formales contra la empresa o sus empleados, y las investigaciones no han aportado pruebas que apoyen las acusaciones», han añadido. La compañía, está siendo investigada por el juzgado de instrucción número 4 de Tarragona por un presunto delito contra el medio ambiente y falsedad documental. Así mismo, la Guardia Civil detuvo hasta quince personas, que quedaron en libertad en enero de 2025, acusadas de pertenecer a una organización criminal internacional dedicada al tráfico ilícito de residuos de origen urbano. Esta actuación policial se produjo un año y medio después de la emisión del documental ‘Insostenible, rere la brossa’.