Laboratorios Rovi ha vuelto a sufrir este jueves la presión de los inversores, con una caída en Bolsa, por momentos superior al 8%, hasta los 61 euros. La bajada se une al desplome del 16% del miércoles, tras la rebaja en las previsiones para el conjunto del año. En dos días, la acción ha perdido más de un 20% de su valor. La firma, controlada por la familia López-Belmonte y participada por la familia Domínguez, comunicó a la CNMV que espera que sus ingresos operativos sigan aumentando, pero entre la banda baja y la banda media de la primera decena, es decir, entre 0% y 10%, con respecto a 2025. A finales del pasado mes de febrero, dijo que esperaba que aumentasen entre la banda alta de la primera decena (es decir, entre 0% y 10%) y la banda baja de la segunda decena (es decir, entre 10% y 20%) con respecto a 2025.
En este escenario, a pesar de que la farmacéutica no suele celebrar conferencia con los resultados ni en el primer trimestre ni en el tercero, organizó esta vez una videoconferencia para explicar la revisión a la baja de la guía. Fuentes del mercado señalan que la compañía, integrante del Ibex-35, insistió en que no hay cambios en su visión a largo plazo de la división de fabricación a terceros (CDMO).
La empresa confirmó que seguirá invirtiendo para aumentar la capacidad y reiteró su guidance de ventas en el entorno de los 700 millones de euros en 2030, lanzada en el Capital Markets Day de 2025, en base a un momentum de mercado que sigue viendo muy favorable. En relación al retraso en el comienzo del nuevo contrato de CDMO anunciado en abril de 24, la empresa sostuvo que su peor escenario para 2026 sería conseguir la aprobación regulatoria a finales de este año y empezar la comercialización a comienzos de 2027. La firma recordó que el contrato cuenta con unos ingresos mínimos, si bien no se han hecho públicos.
Con respecto a la planta de Phoenix, en EE UU, Rovi confirmó que la nueva línea de jeringas precargadas de esta fábrica entrará en operación en 2027, entre 65 y 70 millones de jeringas, en torno al 10% sobre la cifra total actual. La empresa afirmó que el feedback de potenciales clientes para esa nueva línea es positivo y reiteró que el entorno competitivo para CDMO en EE UU es mucho más benigno que en Europa.
Además, con respecto a las heparinas de bajo peso molecular (HBPM), la empresa cree que se ha producido una rápida e inesperada erosión de precios en el comienzo del año unido a un elevado stock por parte de sus principales clientes procedente de 2025, en base al cual esperan en 2026 una caída de las ventas de un dígito alto. A pesar de este escenario, la empresa espera que este segmento sea un “driver” de crecimiento en los próximos años y confirma que seguirán invirtiendo en Glicopepton para mejorar su integración vertical y reforzar sus márgenes.
Rovi apuntó también que el gasto de I+D en 2026 se situará en el entorno de los 60 millones, y empezará a reclutar pacientes a finales de año para Letrozol SIE.
En este escenario, algunos analistas se han pronunciado sobre la rebaja en las previsiones. JB Capital recortó sus estimaciones de ebitda para 2026 en aproximadamente un 13%, lo que se tradujo en una reducción del 8% en su precio objetivo, hasta 84 euros por acción. “Mantenemos nuestra recomendación de neutral, lo que refleja un potencial de crecimiento limitado y la continua falta de catalizadores significativos a medio plazo”, dijo la entidad.
BNP Paribas recortó su recomendación de sobreponderar a neutra, rebajando el precio objetivo de la acción de 87 a 75 euros, advirtiendo de que Rovi depende en gran medida de decisiones de clientes que no están bajo su control. “La demanda de CDMO sigue siendo sólida, pero el hecho de que Rovi solo tenga unos pocos contratos importantes hace que su inversión sea más arriesgada que la de otras empresas”, dijo la entidad.
En la misma línea, Oddo BHF rebajó la recomendación de Rovi de sobreponderar a neutral y el precio objetivo de los títulos desde 92 a 76 euros, argumentando que la menor visibilidad de la división de CDMO “modera el escenario a medio plazo”. Según estos analistas, aunque el escenario a medio plazo se mantiene, “una menor visibilidad a corto plazo, una mayor intensidad en I+D y un entorno más competitivo para las CDMO y la heparina dan como resultado un perfil de riesgo-beneficio más equilibrado”.
Sabadell, por su parte, señaló que, a pesar de los mensajes tranquilizadores por parte de la dirección, especialmente en cuanto a las favorables perspectivas a medio y largo plazo de CDMO y HBPM, el valor ha caído por la rebaja del guidance y el buen performance en el año, precisando que Rovi subía un 27% anual, antes del anuncio del profit warning. “Nosotros revisaremos estimaciones a la baja para ajustarnos al nuevo guidance de 2026 con un impacto estimado de entre de entre -3% y -5% en valoración hasta niveles de entre 85 y 87 euros por acción.
Renta4 Banco reconoció que esperaba una reacción negativa de la cotización, si bien reiteró su recomendación de sobreponderar con un precio objetivo de 95 euros por acción.
Fuentes del mercado no descartan que el precio de la acción continúe bajando en el actual escenario a la baja, si bien apuntan a que podría abrir la puerta a la entrada de nuevos inversores. De hecho, recuerdan que hay inversores que apuesta por una subida a medio plazo a entre 115 y 125 euros por acción. En este momento, entre los analistas más positivos figura Bestinver, con un precio objetivo de 100 euros por acción. El precio medio objetivo de los analistas que siguen a la compañía es de 83,5 euros, según Bloomberg.
De igual forma, según recuerdan fuentes del sector, hay accionistas de referencia en Rovi, al margen de la familia López-Belmonte, dueños del 58% del capital, que han hecho una apuesta fuerte por la farmacéutica. Ese es el caso de la familia Domínguez de la Maza, dueños del grupo textil Mayoral, que no ha dejado de ampliar su participación en los últimos meses, hasta alcanzar casi el 12,5% del capital. En agosto pasado, más que duplicaron su participación, al pasar del 5% al 11,252%, cuando la acción cotizaba en el entorno de los 52-53 euros, para llegar al 12,48% a principios de marzo.
La compañía, en cualquier caso, mantiene su estrategia de remuneración al accionista. Su consejo de administración ha propuesto el pago de un dividendo por un importe total de 49,15 millones de euros, que equivalen a 0,9594 euros por acción. Según Rovi, el importe supone el 35% del beneficio neto consolidado del ejercicio de 2025.