El Partido Popular afronta la recta final de las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo con un escenario favorable en las encuestas. Según un tracking interno manejado por la dirección popular, Juanma Moreno se movería en una horquilla de entre 55 y 59 escaños, cifras que permitirían al PP consolidar e incluso ampliar la mayoría absoluta lograda en 2022.
La encuesta interna sitúa además al PSOE andaluz en una posición muy complicada, con entre 23 y 27 diputados, lo que supondría uno de los peores resultados de su historia en la comunidad autónoma. Vox mantendría una representación relevante con 17 escaños, mientras que Adelante Andalucía alcanzaría seis diputados e Izquierda Unida lograría cinco parlamentarios.
Los datos coinciden en gran medida con la tendencia que reflejan los últimos sondeos publicados durante la campaña electoral, todos ellos dominados por el liderazgo de Juanma Moreno y por la incapacidad del bloque de izquierdas para recortar distancias.
El último estudio de la Fundación CENTRA, dependiente de la Junta de Andalucía y considerado el denominado «CIS andaluz», sitúa al PP con el 42,4 % de los votos y entre 53 y 56 escaños, muy cerca de la mayoría absoluta fijada en 55 diputados. El PSOE obtendría entre 25 y 27 representantes, mientras Vox se movería entre 17 y 19 escaños. Adelante Andalucía conseguiría cinco diputados y Por Andalucía entre cuatro y siete.
En paralelo, la encuesta preelectoral del CIS también otorga al PP una clara ventaja. El organismo dirigido por José Félix Tezanos concede a los populares entre 51 y 59 escaños, con 55 como resultado más probable. El PSOE alcanzaría entre 27 y 34 diputados, mientras Vox quedaría entre 8-17 representantes.
Los estudios demoscópicos publicados durante los últimos días muestran un patrón similar: el PP mantiene una posición dominante, Vox conserva un suelo electoral sólido pero lejos de poder disputar la hegemonía del espacio de derechas, y el PSOE no consigue capitalizar el desgaste de la gestión autonómica en asuntos como la sanidad pública o la vivienda.
Precisamente, la sanidad se ha convertido en el principal eje de confrontación de la campaña. El primer debate electoral estuvo marcado por los ataques de PSOE, Vox y las formaciones de izquierda a la gestión sanitaria del Gobierno andaluz, especialmente tras la polémica por los cribados oncológicos.
Aun así, el liderazgo de Moreno continúa consolidándose incluso en sectores donde Vox había logrado crecer en los últimos años. Diversos análisis demoscópicos reflejan que el PP está absorbiendo voto joven, rural y conservador, espacios que hasta hace poco eran uno de los principales activos electorales de Santiago Abascal.
En este contexto, el sondeo publicado por El Debate y elaborado por Target Point también dibuja un escenario favorable para el PP, aunque algo más ajustado. Según esta encuesta, los populares obtendrían entre 55 y 56 escaños, quedándose ligeramente por debajo de la mayoría absoluta, mientras el PSOE rondaría los 26-28 diputados y Vox mantendría un papel decisivo en el Parlamento andaluz.
La evolución de la campaña será determinante durante los últimos días, especialmente entre el elevado porcentaje de votantes indecisos. Algunos analistas estiman que entre un 35 % y un 40 % del electorado termina decidiendo su voto en la recta final.