Carlos Alcaraz atraviesa un momento delicado en este 2026 pese a haber arrancado la temporada de forma brillante, con su victoria en el Open de Australia como gran golpe sobre la mesa. Sin embargo, la lesión en la muñeca derecha sufrida en el Conde de Godó frenó en seco sus planes, le impidió competir en el Mutua Madrid Open y también le dejará fuera de Roland Garros. Tras perder el número uno del mundo en Montecarlo a manos de Jannik Sinner, el murciano centra ahora todos sus esfuerzos en recuperarse plenamente y volver a competir al máximo nivel. Mientras tanto, Alcaraz aprovecha su tiempo libre para desconectar lejos de la presión del circuito. Y lo hace a lo grande: en su yate.

Un yate de lujo, de los más exclusivos en su categoría

El tenista ha adquirido el exclusivo Sunreef Ultima 88, un catamarán de última generación que combina diseñovelocidad y confort. Alcaraz publicó en su cuenta de Instagram el video de presentación del barco, modelando ante los fotógrafos. El barco aún está en construcción y diseñándose, todavía no está amarrado en un puerto concreto. Es personalizado y superpotente, con una avanzada configuración híbrida que permite una navegación eléctrica silenciosa.

El Sunreef 88 ULTIMA introduce un enfoque innovador de la arquitectura náutica moderna. Sus líneas aerodinámicas y la geometría optimizada del casco mejoran el rendimiento y la maniobrabilidad, mientras que su elegante perfil garantiza maniobras suaves y un acceso sin esfuerzo a marinas y fondeaderos aislados.

En el interior, la suite principal a toda manga con sauna privada, las cabinas de invitados elegantemente equipadas y las luminosas áreas sociales establecen un nuevo estándar de vida contemporánea a bordo. Los diseños cuidadosamente planificados maximizan el espacio, el confort y la fluidez natural, creando una atmósfera donde el rendimiento y el estilo de vida conviven en perfecta armonía.

El propio tenista lo explicaba así: “Elegí el ULTIMA 88 porque Sunreef no solo construye catamaranes de lujo, sino que marca tendencia. Siento que compartimos el mismo espíritu dinámico”, dice.

Por su parte, Francis Lapp, fundador del astillero, destacó la incorporación del español como parte de una comunidad de propietarios “visionarios” que impulsan el estilo de vida náutico.

Cuatro camarotes para invitados y una amplia suite del armador

El yate que ha encargado Carlos Alcaraz contará en el interior con cuatro camarotes destinados a invitados, además de una amplia suite principal situada en la parte delantera de la cubierta principal, pensada como un espacio exclusivo para el propietario.

Esta zona privada destacará por su luminosidad, gracias a grandes ventanales que permitirán la entrada de luz natural. También incluirá un baño espacioso con bañera y un ambiente diseñado para ofrecer el máximo confort y tranquilidad, ideal para desconectar tras la competición y el ritmo exigente de su carrera.

El modelo elegido, el Sunreef Ultima 88, cuesta 10 millones de euros aproximadamente y presenta un diseño moderno y elegante, además de un rendimiento notable. Puede alcanzar velocidades de hasta 26 nudos, combinando una navegación ágil con la estabilidad característica de los catamaranes, lo que lo convierte en una opción equilibrada entre deportividad y comodidad.

El tenista español se suma a su cartera de clientes de uno de sus modelos insignia.

El tenista español se suma a su cartera de clientes de uno de sus modelos insignia.

El tenista español se suma a su cartera de clientes de uno de sus modelos insignia. / Sunreef Yachts

Más allá del descanso, la embarcación está concebida como un espacio de ocio completo. En la parte trasera dispone de una zona tipo “Ocean Lounge” con acceso directo al mar, pensada para disfrutar de actividades acuáticas. A esto se suman una plataforma hidráulica, terrazas laterales desplegables y un garaje para motos de agua, lo que aporta gran versatilidad al conjunto.

El ‘flybridge’, una de las áreas más atractivas del barco, ofrece amplias zonas para tomar el sol, relajarse o compartir comidas al aire libre. Para Alcaraz, este proyecto representa no solo un capricho de lujo, sino también un lugar donde descansar, pasar tiempo con los suyos y recuperar energía antes de nuevos retos.