El Coto Córdoba de Baloncesto ya ha empezado a pensar en la plantilla de la próxima temporada. Mientras busca los apoyos económicos que le permitan cubrir un presupuesto de 1,5 millones de euros, la Dirección Deportiva, que coordinan Paco Zafra y Enrique Garrido, ha comenzado a diseñar el modelo de plantilla que desean para el estreno en la Primera FEB.
El club blanquiverde quiere cordobeses en la plantilla. El propio presidente, Rafael Blanco, ha reconocido que “la línea que queremos seguir es la de contar con cordobeses en la plantilla, porque es la manera de vincular al equipo más todavía con la sociedad cordobesa”
Blanco recalca también que no quieren cordobeses por tenerlos, pues señala que “no podemos tener a un jugador cordobés para que luego no juegue, por lo queremos tenerlos, siempre y cuando tengan nivel para jugar. Afortunadamente, podemos tener cordobeses con la calidad necesaria para jugar”.

Gonzalo Orozco intenta superar a un rival. / A.J. González
La opción clara de Gonzalo Orozco
El base Gonzalo Orozco es el jugador cordobés llamado a repetir como referente cordobés de la plantilla. Sus números y rendimiento en la actual temporada así lo demuestran. Un total de 8,4 puntos, 3,4 asistencias y 8,8 de valoración en 21 minutos ha promediado a lo largo de la campaña.
El jugador formado en el Maristas de Córdoba inició la temporada como teórico segundo base tras el jienense Pablo Sánchez. Sin embargo, su rendimiento en los primeros encuentros le llevó a adquirir el rol de base titular, más todavía debido a los problemas de salud de Sánchez que le llevaron a perderse varios encuentros.
Orozco ha reconocido en declaraciones a Onda Cero Córdoba que “trabajé el pasado verano con mi padre y mi hermano para mejorar mi nivel”. Su padre, Pablo Orozco, hay que recordar que fue jugador en la segunda categoría nacional en clubes como el Cajasur Juventud (87-88) y el Pozoblanco (95-96), además de entrenador en equipos como el Peñarroya de la Liga EBA o el Maristas de la Primera Nacional.
También apuntó en la misma radio local que quiere quedarse en Córdoba porque aquí está su familia y se encuentra a gusto. Gonzalo le ha aportado a su equipo dirección, puntos, asistencias y unas inestimables dosis de intensidad en defensa.

Alejandro Orozco, con Sol Merina (Junta de Andalucía). / Manuel Murillo
Alejandro Orozco, cedido o vinculado
Diferente es el caso de Alejandro Orozco, el hermano de Gonzalo. El base-escolta ha ejercido el rol de revulsivo cuando los partidos no iban como el técnico, Gonzalo Rodríguez, deseaba. Cumplió con creces cuando saltó a la cancha anotando triples con un inusual desparpajo para su edad. Un total de 4,6 puntos en 12 minutos ha firmado en la presente campaña.
Por su físico y edad –cumplirá 22 años el próximo mes de julio- en el seno del club son conscientes de que debe estar en un equipo que le asegure muchos minutos. Las opciones pasan por que salga cedido a un equipo de la Segunda FEB o que juegue en el Coto Lucena de Tercera FEB, siempre que termine ascendiendo a esta categoría, vinculado a la escuadra de Primera FEB.

Ismael Tamba, en un choque de la presente temporada. / HLA ALICANTE
Ismael Tamba
Hay dos cordobeses más con nivel para jugar en la Primera FEB y con unas pretensiones económicas asumibles para el Coto. Se trata de los hermanos Ismael y Pablo Tamba.
Ismael es un pívot de 24 años que cuenta con tres temporadas de experiencia en la Primera FEB, la primera en el Clavijo Logroño, la segunda en el Morón y la actual en el Alicante. Cuenta en su palmarés con un título europeo sub 18 con la selección española.
Pablo Tamba
Pablo es un alero alto que también puede jugar de ala-pívot. A sus 22 años acaba de concluir un ciclo de cinco años en las universidades estadounidenses, la última en Lousiana State, con un excelente rendimiento en la NCAA-1, la máxima categoría del baloncesto universitario en Estados Unidos. Un total de 7,9 puntos y 7 rebotes en 28 minutos ha promediado durante la temporada. También ha ganado un Europeo con España, en concreto en la categoría sub 16.

Pablo Tamba, con la Universidad de Lousiana State. / CÓRDOBA