Los Detroit Pistons dejaron aún más atrás su pasado a costa de hurgar en el de James Harden. Con su intenso y desagradable baloncesto de rascar y correr, de perseguir y persistir, el equipo que no hace tanto era el hazmerreír de la NBA volvió a golpear anoche a los Cleveland Cavaliers (107-97), destapando las vergüenzas de Harden para poner el 2-0 en esta serie de Semifinales de Conferencia.

El ilustre base de 36 años quedó abochornado con unos ínfimos 10 puntos con unos 3/13 en tiros de campo y un 0/4 en triples, registrando más pérdidas (4) que asistencias (3) para ser, de largo, el peor de su equipo con un -15. En un guión calcado al del Game 1, los Cavs se desmoronaron en unos últimos cinco minutos a los que llegaron sólo 94-91 tras un partido dominado por Detroit con rentas estrechas. Para más inri, la ‘Barba’ se quedó a 0 puntos en el último cuarto. 

El sonrojo de Harden fue aún mayor si miraba hacia su homólogo en los Pistons, un Cade Cunningham que en contraste exhibió su esencia de estrella con su enésimo recital en estos playoffs con 25 puntos, 3 rebotes y 10 asistencias con un 7/14 en tiros de campo y un 3/6 en triples. Para hacer aún más odiosa la comparación para la ‘Barba’, el número 1 del draft de 2021 acabó como el mejor de su equipo también en términos de impacto con un +13.

Tobias Harris ejerció de nuevo como un veterano de garantías con 21 puntos, como garantía desde el banquillo es Daniss Jenkins con 14 tantos para el base no drafteado.

Donovan Mitchell, otro que tal en los playoffs, estuvo por una vez más que a la altura de la ocasión con 31 puntos y Jarrett Allen aportó 22, insuficiente en cualquier caso para arreglar el estropicio de James Harden.

Quizá los Cavaliers no sabían dónde se estaban metiendo cuando traspasaron por la ‘Barba’ en febrero, firmando una especie de pacto con el diablo al traer a un galáctico en la teoría, un astro nada en lo práctico con su conocido y extenso historial de fallar en los playoffs.

Harden no disputa unas Finales de Conferencia desde las de 2018 con los Rockets, llevando a nada a ninguno de los varios equipos en los que ha estado desde entonces en su búsqueda desesperada del anillo, Nets, Sixers, Clippers y ahora Cavaliers.

La ‘Barba’ ya ofreció preocupantes síntomas de debilidad ante los Toronto Raptors en primera ronda, sufriendo lo indecible para pasar una eliminatoria a siete partidos ante un equipo con una defensa muy física. Ahora ante un equipo aún mejor defensivamente como Detroit, James Harden simplemente está sucumbiendo.

Estrella que brilla en temporada regular y se apaga en los playoffs, o le da un giro dramático de guión a su relato en los playoffs o le quedará ya colgado para siempre el sambenito de leyenda a medias.