Un recorrido de 24 horas por Cimavilla a través de 24 imágenes. La Fundación Alvargonzález inaugura este viernes, 8 de mayo, en Gijón la … muestra de fotografía titulada ‘Cimavilla. 24 horas en 24 fotografías’, de Julio César Paniagua Alonso, leonés de nacimiento pero gijonés de adopción, lugar donde reside desde 1980.
Sus comienzos en fotografía fueron de la mano de Pedro Timón con los cursos de la Universidad Popular. «Enseguida me di cuenta de que mi estilo fotográfico es el blanco y negro y fotografía urbana. Cimavilla siempre fue un espacio idílico para mí y con esta muestra pretendo reivindicar el barrio para sus vecinos», señala Paniagua. Y siempre captó su atención. Aún recuerda cómo, con apenas tres o cuatros años, «empezamos a veranear en Gijón y Cimavilla era un lugar un poco prohibido, oscuro y de difícil acceso», relata a EL COMERCIO.
Pero el germen de esta exposición surgió hace no tanto, en uno de sus habituales paseos por el barrio alto. «Hice una fotografía (que forma parte de la muestra) a una persona que estaba tomando el sol en bikini en la calle (previo permiso) y ahí surgió la idea de hacer un trabajo sobre Cimavilla desde un punto de vista totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados», apunta, refiriéndose principalmente a «la fiesta y los pisos turísticos».
Le picó el gusanillo de «hacer una imagen tranquila y reposada de lo que es el barrio y sus gentes», acercándose más a la realidad del día a día. De este modo, la exposición reúne 24 imágenes donde lo cotidiano se transforma en relato visual. Cada fotografía es el resultado de una atenta mirada, a través de luces y sombras, en las que el artista intenta reflejar pequeñas historias anónimas que, en su conjunto, «conforman el espacio de convivencia que se vive en Cimavilla».
Ninguna cara
Empieza desde el amanecer, «sin apenas gente en la calle», y recorre todas las horas del reloj hasta bien entrada la noche, terminando con una imagen «vacía (sin gente), con un foco encendido en la calle representando el final de las 24 horas y los vecinos reposando en sus respectivas casas», aclara. Dedicó para ello más de dos años, recuerda, desde que consiguió la primera foto en 2024 y empezó el proyecto, hasta la última, que es de hace apenas dos meses. «Iba por las mañanas, por las tardes, por las noches o al amanecer, siempre en busca de imágenes que pudieran contar una historia del barrio».
Una peculiaridad de esta exposición es que todas las imágenes son en blanco y negro. «Es mi estilo de fotografía y creo que tiene más fuerza», expresa el autor. Otro elemento común, añade, es que «en ninguna de las fotografías salen personas de cara».
La inauguración tendrá lugar este viernes, a las 19 horas, en la Sala de Arte de la Fundación Alvargonzález y contará con la presencia de su director, Ramón Alvargonzález, y el autor de la muestra, Julio César Paniagua. Se podrá visitar hasta el 22 de mayo.