El Real Madrid prepara una importantísima sanción económica para Federico Valverde y Aurélien Tchouameni por su pelea este jueves que terminó con el uruguayo en el hospital, y descarta en principio aplicar una suspensión deportiva, según fuentes conocedoras del proceso. El club les abrió horas después del incidente sendos expedientes disciplinarios. La resolución del procedimiento no tiene un plazo establecido, pero la gravedad del suceso inclina a los responsables del Madrid a imponer una multa muy significativa a los futbolistas.
La consecuencia inmediata de esta decisión que se encuentra bastante cristalizada es que Álvaro Arbeloa tendría disponible, si quisiera utilizarlo, a Tchouameni para el partido de este domingo contra el Barcelona en el Camp Nou (21.00, Movistar). No podrá contar, en cambio, con Valverde, para quien el protocolo de contusiones en la cabeza prescribe entre 10 y 14 días de reposo, como anunció este jueves el club en un parte médico.
El uruguayo y el francés se enzarzaron en una agitada disputa este jueves después de la sesión de entrenamiento en Valdebebas. Llegaron a la caseta ya en tensión, después de que en el partidillo Valverde se hubiera empleado con energía excesiva en varias entradas a Tchouameni. Se trató de una continuación de lo que había sucedido el día anterior, también con entradas duras y otro enfrentamiento en el vestuario. Pero lo del jueves terminó peor. En el cuerpo a cuerpo en el cambiador, Valverde terminó cayendo y golpeándose en la cabeza contra una mesa situada en el centro de la estancia. Se le abrió una brecha en la frente y los servicios médicos del club le aplicaron varios puntos de sutura antes de trasladarlo a un hospital para la revisión rutinaria contemplada en el protocolo de este tipo de golpes.
El equipo regresó este viernes por la mañana al trabajo en la ciudad deportiva, después de una tensa jornada que se cerró con una reunión de urgencia con la plantilla convocada por el director general ejecutivo, José Ángel Sánchez.