La unión del vestuario es una de las armas del Casademont Zaragoza fuera de la pista. La fuerza del colectivo por encima de las individualidades es una de las máximas que han caracterizado al conjunto aragonés durante el último lustro. Y este jueves, en el encuentro de ida de las semifinales por el título de la Liga Femenina Endesa, volvió a quedar de manifiesto.
Fue durante la rueda de calentamiento antes del partido de ida contra el Perfumerías Avenida. La balear Helena Pueyo fue una de las bajas del Casademont Zaragoza, ya que continúa recuperándose del fuerte traumatismo que sufrió en el pie durante el primer partido de la Final Six de la Euroliga. La ausencia de la exterior en el encuentro frente a las salmantinas, sin embargo, no fue impedimento para que su nombre luciera sobre la pista del pabellón municipal de Würzburg.
Una de sus compañeras, la base Laia Flores, tuvo un bonito detalle hacia su compañera lesionada. La catalana saltó a realizar los ejercicios de calentamiento con la camiseta de Pueyo, tal y como se podía leer en su espalda, en un bonito y elogiable gesto que denota el grado de unión que habita en el vestuario del Casademont Zaragoza.
Mariona Ortiz y Helena Oma
Este detalle, además, no es la primera vez que ocurre en la plantilla aragonesa. En temporadas anteriores, fue Mariona Ortiz quien tuvo un detalle idéntico con Helena Oma, que permaneció varios meses en el dique seco por una grave lesión de rodilla. Pese a la baja de larga duración de Oma, la actual capitana del Casademont quiso de esta forma que su compañera siguiera muy presente en la dinámica del equipo.
El equipo aragonés afronta este domingo el choque de vuelta de las semifinales por el título frente al Perfumerías Avenida en el Príncipe Felipe.