El propietario de Iberia, IAG, parecía haber dado un portazo casi definitivo a crecer de manera inorgánica a corto plazo cuando renunció el mes pasado a entrar en la aerolínea de bandera portuguesa TAP, pero la crisis que la subida del precio del queroseno está … desatando en el sector de la aviación comercial a nivel mundial, le abre una nueva ventana de oportunidad. El holding hispano-británico asegura estar ahora ojo avizor a lo que pueda ocurrir en el mercado como consecuencia de la coyuntura, y dice estar abierto a la posibilidad de integrar alguna compañía a la que no le salgan las cuentas. «Puede ser una oportunidad para nosotros», ha reconocido el consejero delegado de IAG, Luis Gallego, en una conferencia telefónica con medios de comunicación, tras la presentación de resultados del primer trimestre.

En el sector dan por hecho que casos como el de la aerolínea Spirit en EE.UU., que anunció su quiebra la semana pasada «por el incremento de los costes del petróleo», puede reproducirse a nivel europeo. Como la propia aerolínea norteamericana, las más expuestas pueden ser las compañías ‘low cost’, e IAG no se cierra a la posibilidad de integrar alguna de ellas si surge la oportunidad. «IAG es una plataforma de consolidación, donde todas las aerolíneas se han desarrollado mucho más que si se hubieran desarrollado ellas solas. Tenemos compañías de red, compañías ‘low cost de corto y medio radio’, y ‘low cost’ de largo radio. Analizamos todo lo que pueda ser mejor para el grupo y para sus accionistas», ha señalado el directivo español.

La compañía lanza así un mensaje al mercado de que tiene músculo para crecer a corto plazo mediante una operación corporativa, pese al portazo de la Comisión Europea a su fusión con Air Europa y a su retirada en el proceso para entrar como socio en la lusa TAP. En este último caso, IAG decidió retirarse de la puja frente a Lufthansa y Air France-KLM por las condiciones exigidas por el Ejecutivo del país vecino que no le daban opción a quedarse con el 100% de la compañía a medio-largo plazo.


  • IAG dispara su beneficio un 71%, pero admite que el gasto en combustible se le disparará en 2.000 millones por la guerra

    Resultados del primer trimestre

El también dueño de British Airways, Vueling, Aer Lingus y Level, asegura que su posición financiera es la mejor para poder integrar nuevas marcas, pese a que reconoce que la crisis de los altos precios del queroseno les supondrá 2.000 millones más de costes adicionales este año. La compañía asegura que espera recuperar un 60% de ese sobrecoste de combustible a través de medidas de gestión de ingresos y costes. «No vamos a parar ninguna inversión», ha dicho tajante el primer espada del holding de aerolíneas.