Ninguno de los 14 pasajeros españoles del crucero afectado por un brote de hantavirus se ha opuesto de momento a guardar la cuarentena cuando lleguen a España este domingo. Así lo ha asegurado el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, en una entrevista en La hora de la 1, mientras la ministra Mónica García ha informado en Las mañanas de RNE que los ciudadanos extranjeros «serán evacuados y repatriados si no necesitan atención urgente», siguiendo los «protocolos internacionales».
«Llevan muchos días en el barco y entendemos que el riesgo de que hayan sido infectados cada día es más bajo», ha afirmado García sobre la alerta sanitaria que implica a 23 países.
Ambos han puntualizado que los viajeros se encuentran bien, sin síntomas, y con ganas de llegar a España. El número dos de Sanidad ha expresado también que, desde que han zarpado de Cabo Verde rumbo a Tenerife, impera un ánimo «mucho más positivo» y de «sentido común», por lo que ha dicho tener «toda la confianza» en que los 14 se aislarán en el Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde serán trasladados el lunes.
Los preparativos —ha subrayado también Padilla— se están realizando de manera «ardua y concienzuda» para que todo se desarrolle con seguridad y efectividad. Y llegado el caso, ha recordado que existen instrumentos legales para establecer cuarentenas obligatorias.
Mónica García (Sanidad): «España es un país seguro con una sanidad ejemplar»
«Sin riesgo para la población civil»
El protocolo concreto lo está ultimando la Comisión de Salud Pública que se reúne este viernes, pero el secretario de Estado ha garantizado que el desembarco y traslado desde el puerto de Granadilla de Abona en autobús hasta el aeropuerto del sur de Tenerife «se hará con todas las medidas de seguridad, sin ningún contacto ni riesgo para la población civil».
Además, ha querido dejar claro que no existe «ningún motivo en términos epidemiológicos» que haga pensar que, si el barco hubiera atracado en Tenerife, «pudiera suponer un riesgo en materia de salud pública». No obstante, ha dicho, las decisiones en un contexto de emergencia tienen que «contrapesar diferentes elementos»: los «puramente técnicos» y otros de «preocupación y de gestión de la comunicación», en referencia al rechazo del Gobierno canario, por lo que finalmente la nave solo fondeará en aguas de la isla, sin llegar a puerto.
«Más allá de alguna resistencia concreta o de algún elemento que también tiene mucho que ver con la necesidad de escenificación en el ámbito de la vida política, creo que la generalidad de la gente se siente orgullosa de tener un país que está a la altura de las circunstancias cuando tiene que estar a la altura de las circunstancias», ha dicho.
En ese sentido, también la ministra García ha mandado un mensaje a la población: «Pido que se informen y no caigan en los bulos […] España es un país seguro con una sanidad ejemplar».
Finalmente, un equipo del Ministerio de Sanidad se desplazará este sábado a Tenerife para ultimar los preparativos del dispositivo, seguir «trabajando ya no de manera telemática, sino a nivel del terreno» y acompañar a los de Sanidad Exterior y del Gobierno de Canarias que llevan días desplegados, según ha informado el secretario de Estado.