Mitch Robles, actor y cantante e hijo de la periodista Marta Robles, ha acaparado la atención mediática, y esta vez no ha sido por su nominación al Goya, sino tras conocerse su detención el pasado 30 de abril en Madrid. Fue arrestado por un supuesto delito de atentado contra la autoridad, una versión que su familia rechaza de forma tajante.
La periodista ha señalado que se ha producido una filtración del informe policial días después del suceso. Según explica, ese documento no refleja lo que ocurrió: «Fue una agresión policial con mucha brutalidad hacia mi hijo y un amigo«. También ha confirmado que ya se están llevando a cabo las acciones legales correspondientes.
En estas declaraciones que ha hecho al portal Vanitatis, ha expresado su preocupación por cómo se ha presentado el caso, llegando incluso a cuestionar el contenido del atestado policial. «Es justo lo contrario», asegura. «Estamos aterrados de pensar que a veces parece que los buenos son los malos».
De acuerdo con la información publicada, los hechos tuvieron lugar en torno a las 21:00 horas, en el centro de la capital. Tras haber estado de fiesta, siempre según la versión recogida en el atestado, una patrulla de paisano detectó al artista y a su amigo en una parada de autobús.
Los agentes señalaron que ambos presentaban «aparentes síntomas de estar bajo los efectos de algún tipo de sustancia estupefaciente» y que mantenían una actitud alterada, gritando tanto entre ellos como a los viandantes.
El intérprete reaccionó preguntando si «tenían algún problema» y se acercó de manera hostil al vehículo policial, luego intentó abrir el coche y le dio varias patadas. A partir de ahí se produjo un forcejeo que terminó con su detención.
Durante el altercado, varios agentes resultaron heridos, presuntamente a causa de los golpes y del uso de una pulsera con pinchos metálicos que llevaba el detenido. Uno de los policías habría sufrido un puñetazo en la nariz y cortes en diferentes partes del cuerpo, mientras que otro también presentó heridas similares.
Finalmente, tanto Mitch Robles como su acompañante fueron esposados, informados de su detención y trasladados a dependencias policiales por un presunto delito de atentado contra agente de la autoridad. En comisaría, los agentes incautaron la pulsera y la incorporaron al procedimiento tras fotografiarla, al considerarla utilizada «como arma cortante«.
Por su parte, Mitch y su amigo también fueron trasladados a un centro médico para su evaluación. Ambos quedaron en libertad horas más tarde. Ahora se encuentran a la espera de ser citados judicialmente.