Isabel Díaz Ayuso ha cancelado de forma imprevista los cinco días restantes de su polémico viaje por México. La presidenta de Madrid pone fin a la gira acusando de boicot al Gobierno mexicano, al que antes había tachado de ser un “narcoestado” y de alinearse con otras dictaduras latinoamericanas como Cuba o Nicaragua. Su discurso ha tenido acogida entre una parte de la derecha mexicana, aunque no ha generado un consenso unánime y varias figuras conservadoras se han desmarcado de sus actos. Ayuso ha insistido en escribir México con J, una discusión gramatical inexistente en ese país, y en reivindicar la figura de Hernán Cortés, un asunto muy delicado para la izquierda mexicana, que desde hace años exige que España pida perdón por la Conquista.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, le ha respondido a Ayuso en varias ocasiones desde el Palacio Nacional, lo que ha generado una controversia entre ellas que se ha zanjado de forma abrupta este viernes, cuando el equipo de la presidenta de Madrid ha anunciado que regresa a España antes de lo esperado. Según ellos, el Gobierno mexicano ha amenazado a los organizadores de los premios Platino del Cine Iberoamericano con cerrar el hotel en el que se iba a celebrar la gala si ella llegaba a participar, como estaba previsto. Los organizadores, sin embargo, han asegurado a EL PAÍS que no tienen constancia de esas amenazas.
El Gobierno mexicano todavía no ha ofrecido explicaciones. En cualquier caso, este ha sido el colofón a semanas de tensión y cruce de palabras entre la presidenta de Madrid y Sheinbaum. “Nos hemos sentido en peligro. Nos han mandado manifestantes y han tratado de reventar eventos. Hemos sufrido un clima muy hostil”, cuentan desde el entorno más íntimo de la presidenta de Madrid, que acusan a Sheinbaum de “expulsarla”. La cancelación de Ayuso ha caído como un balde de agua fría en medio de la rueda de prensa de Guillermo Francella, premio de honor en los Premios Platino. A los organizadores les ha tomado por sorpresa la decisión de la política española. El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha dado a conocer la decisión de la presidenta a través de un comunicado. En el texto se justifica la suspensión por “el clima de boicot que sigue creciendo por parte del Gobierno de ultraizquierda mexicano”, a quien ha acusado de “amenazarla porque no está de acuerdo con sus ideas”.
La expedición madrileña explica por teléfono que el ambiente ha sido muy tenso desde que la presidenta puso un pie en la Ciudad de México“Llevamos apenas una semana aquí y la presidenta Sheinbaum ha arremetido diariamente contra el viaje de la presidenta; algo totalmente inédito”, explican. Según su versión, durante toda la gira han sufrido la presencia de activistas del Gobierno mexicano que han tratado de boicotear los actos de Ayuso. Citan el momento en el que una regidora de Morena irrumpió en un acto en Aguascalientes antes de que Ayuso tomase la palabra (aunque el fondo de la protesta no iba dirigida hacia ella) y cuando una senadora se acercó en el aeropuerto para recriminarle que minimizase los crímenes de la Conquista (en un vídeo grabado y subido a redes sociales se ve que se dirigió a Ayuso de forma serena). “Lo más grave nos ha ocurrido hoy”, continúan. “El Gobierno ha contactado a los organizadores amenazándolos con que, si la presidenta de Madrid ingresaba al recinto de Xcaret o asistía a los Premios Platino, habría consecuencias severas. Incluso han llegado al extremo de amenazar con el cierre del complejo Xcaret. Me parece una auténtica barbaridad”, continúan. Oficialmente no hay pruebas de esas coacciones.
EL PAÍS ha acudido a todos los eventos de la gira y no ha palpado ese nivel de animadversión. Las protestas han sido más bien pequeñas y sin ningún incidente mayor. La mayor protesta ocurrió el lunes, cuando varias decenas de representantes de las comunidades indígenas se congregaron a las puertas de la catedral de Ciudad de México para mostrar su rechazo al homenaje a Cortés, a quien consideran “símbolo de los crímenes de lesa humanidad” de la Conquista, según leyeron en un comunicado. Finalmente, el acto se trasladó a otro punto de la Ciudad de México. Tampoco en Aguascalientes eran más de una veintena quienes se arremolinaron a las puertas del Congreso local para recibirla entre gritos de “¡fascista!”. Incluso La regidora que impidió a Ayuso empezar su discurso en Agusacalientes no tuvo una actitud agresiva. Las mayores críticas se han producido desde las redes sociales y en el entorno del partido oficialista.
Antes de que se conociera la cancelación, Sheinbaum se ha referido a Ayuso en su conferencia matutina, donde ha repetido que tiene “derecho a venir a hablar”. “No vamos a coartar su libertad de expresión. Ahora, no creo que sirva a quien la trajo, porque no va a ayudar que hable de Hernán Cortés y la Conquista para ganar una elección en nuestro país”, ha añadido, parca.
Las críticas hacia Ayuso que han arreciado desde la izquierda han resonado con más fuerza por la tibieza con la que la derecha mexicana ha acogido a la presidenta madrileña. El discurso en el que enmarca el periodo de la Conquista, que califica como un hecho que no solo llevó violencia a América, sino que vino acompañado de un proceso civilizatorio, no encuentra quien lo abrace en México, tampoco en la oposición a Claudia Sheinbaum, que no se ha atrevido a romper el consenso nacional en esa cuestión para salir al paso de las críticas hacia la gira de la española. El homenaje a Hernán Cortés el primer día ha marcado el tono de toda la semana y ha dejado en una difícil posición a los partidos de la derecha, con los que Ayuso tenía diversos encuentros que no han terminado de brillar a cuenta de la polémica que se arrastraba de atrás.