El colaborador televisivo Kiko Matamoros (69 años) y la que fuera su mujer, Makoke (56), han sido condenados a un año y nueve meses de cárcel por ocultar bienes a Hacienda.
Además, de forma solidaria, ambos deberán pagar a la Agencia Tributaria unos 405.000 euros. Una gran parte de esta cantidad ya ha sido abonada.
Así consta en una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.
Como adelantó este periódico, la Fiscalía, en su escrito de acusación, solicitó, en un inicio, cinco años y medio de prisión para Matamoros y cuatro para Makoke por los delitos de alzamiento y ocultación de bienes.


Makoke y Kiko Matamotos, durante el juicio.
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No obstante, durante el juicio, celebrado el mes pasado, tanto el colaborador de televisión como la que fuese su esposa admitieron los hechos y pactaron con el fiscal penas menores, las mismas que ahora impone la sentencia.
Al no superar los dos años, los dos acusados se libran de entrar en la cárcel.
La sentencia de la Audiencia Provincial madrileña, de 40 folios, considera probado que, como relató la Fiscalía, Matamoros ocultó su patrimonio a Hacienda para no satisfacer sus deudas tributarias, a fin de no «mermar» su «capacidad económica y, por tanto, su modo de vida».
¿Cuál fue su estrategia? No figurar como propietario de su propia vivienda —formalmente, lo era su exmujer, Makoke, que no vivía allí— ni como receptor de ningún ingreso por su trabajo.
Eran sus empresas y «terceras personas», dice la sentencia, las que cobraban por las actividades de Kiko Matamoros en televisión y, después, entregaban ese dinero.
De hecho, con esa misma «finalidad elusiva«, Matamoros tampoco presentaba las correspondientes declaraciones fiscales ni pagaba el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas).

Matamoros, además, controlaba la cuenta bancaria de la empresa Silla de Ring SL, una de sus compañías, a través de la que cobró por sus actividades en la televisión. Entre otros programas, del extinto Sálvame, del que fue colaborador.
Ahora bien, los gastos que se sufragaban con dicha cuenta eran de tipo «puramente personal»: por ejemplo, 36 cuotas de una suscripción a un canal de deportes o diversas compras en las marcas de lujo Louis Vuitton, Gucci y Prada.
También, la cuota mensual de un gimnasio, transferencias a una empresa de alquiler de vehículos, comidas en múltiples restaurantes… En total, 167.000 euros entre 2011 y 2015.
La casa de Pozuelo
Con este «vaciamiento formal de su patrimonio» y esta «apariencia de inexistencia de recursos e ingresos», Matamoros trató de impedir —o, al menos, dificultar— que la Agencia Tributaria pudiera cobrarse sus deudas.
También puso a salvo de cualquier embargo su lujosa casa de Pozuelo de Alarcón (Madrid), que, en realidad, era suya y no de Makoke. Aunque ésta figurase como propietaria, era el colaborador quien pagaba la hipoteca.
La Audiencia Provincial también condena al colaborador televisivo a pagar, por su cuenta, las siguientes cantidades: 127.350 euros, 342.347 y 167.000. Es decir, 636.697 euros, que corresponden a las «deudas tributarias frustradas».
Sobre María José Giaever, nombre real de Makoke, la sentencia detalla que su nombre era el que figuraba como «titular formal» de la casa de Pozuelo.
Pero era Kiko Matamoros quien vivía allí y quien pagaba la hipoteca y los gastos corrientes de la vivienda. Para ello, usaba una cuenta de Makoke, que, como relata la sentencia, «se nutría, básicamente, de los ingresos que, de forma directa e indirecta, eran realizados por el acusado».

Makoke, a su salida de la Audiencia Provincial de Madrid.
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De esta forma, el chalé quedaba oculto de los ojos de la Agencia Tributaria y se evitaba que fuese embargado.
Como desvela ahora la sentencia, durante la investigación de esta causa judicial, Kiko Matamoros reconoció «parcialmente» los hechos que se le atribuían.
Ya en el juicio, pactó con la Fiscalía una pena de un año y nueve meses, la que finalmente le ha sido impuesta. El fiscal aplicó dos atenuantes, que son circunstancias que permiten una rebaja de la pena: la de confesión y la de dilaciones indebidas, debido a la tardanza de esta causa en llegar a juicio.
La resolución también detalla que Makoke ya consignó ante la Justicia 60.000 euros.