Sar se prepara para una noche de esas que se guardan en los recuerdos. El Monbus Obradoiro llega al viernes (21 horas) con la posibilidad real de cerrar el regreso a la Liga Endesa (ACB) delante de su gente: si vence al Inveready Gipuzkoa, asciende de forma directa; si tropieza, el billete será para el Leyma Coruña, que ya ha terminado su liga regular. La clasificación sitúa ahora al Leyma con 28-4 y al Obra con 27-4 antes de su último partido, con el average para los compostelanos en caso de empate. Una cuenta tan simple como exigente: ganar y celebrar.

El optimismo tiene respaldo estadístico. Según DBasket, el Obradoiro es un equipo de ataque mayúsculo: 92,3 puntos por partido, 19,5 asistencias, 49,9% en tiros de campo y 37,84% en triples. En avanzada, su dominio es todavía más claro: 61,61% de true shooting, 57,81% de tiro efectivo, 124,6 de rating ofensivo y un net rating de +22,1. Es decir, no solo gana: produce con una eficiencia de equipo candidato a campeón.

Pero el partido no invita a la euforia sin freno. Gipuzkoa llega con una identidad que puede ensuciar cualquier noche grande: concede solo 74,2 puntos, deja a sus rivales en un 40,14% en tiros de campo, captura 35,3 rebotes y lidera la liga en tapones con 3,5 por encuentro. En lectura avanzada, su 54,0% de rebote total, su 34,7% de rebote ofensivo y su 104,8 de rating defensivo explican mejor que cualquier tópico el tipo de rival que visita Sar: físico, largo, con brazos en todas las posiciones y capacidad para cargar el aro tras fallo.

Ese es el aviso central para el Obra: el ascenso no se jugará solo desde la inspiración, sino desde la paciencia. Gipuzkoa no necesita correr para incomodar, ya que su ritmo, 70,6, es de los más bajos de la competición, y puede llevar el choque a posesiones largas, rebote ofensivo y tiros punteados. Para el Monbus, la receta pasa por proteger el balón, correr cuando pueda, moverlo como acostumbra y evitar que el partido se convierta en una pelea de segundas opciones.

Además, el precedente ya dejó claro que no hay margen para confiarse. En la primera vuelta, el Obradoiro ganó en San Sebastián por solo un punto, 95-96, en un partido en el que Gipuzkoa cargó el rebote ofensivo con un 43,3% y llevó el encuentro a la prórroga. Aquella noche fue una advertencia; la de este viernes puede ser la recompensa definitiva si el Obra la lee bien.

Gipuzkoa también aterriza en Sar con mucho en juego. Ya clasificado para el playoff, el equipo donostiarra pelea por asegurar el ser cabeza de serie. Puede acabar quinto o sexto en función de lo que ocurra en la última jornada. Ganar en Santiago le garantizaría la quinta plaza y perder abriría la puerta a que Alimerka Oviedo le adelante y le desplace un escalón, un matiz importante porque condicionaría el factor cancha. Por ello, el Gipuzkoa quiere afrontar la eliminatoria desde la posición más favorable posible.

La pantalla en Sar

Para aquellos que no hayan adquirido la entrada, podrán seguir el encuentro en la pantalla gigante de las inmediaciones del recinto. Concretamente, salvo cambio de última hora, la pantalla se situará en la entrada del Multiusos Fontes do Sar junto a la fan zone, con el objetivo de mantener al obradoirismo lo más junto posible.