Tuvo que ser Stoichkov quien marcase. Primer balón que toca y marca. Jugada del gol realizada por los chicos del banquillo: Escudero, Noé y Stoichkov. Hasta el minuto 88, el del tanto gallego, el meta local David Gil paró todo lo que le llegó. Un 0-1 que deja al Cádiz con nueve derrotas seguidas en su feudo y pudiendo caer en descenso al final de la jornada, mientras que los deportivista duermen en ascenso directo.

Stoichkov celebra el gol que marcó al Cádiz.LALIGA

La crisis del Cádiz  ha cruzado la frontera de lo deportivo para convertirse en un auténtico ‘Expediente X’ en la categoría de Plata. Con una racha desastrosa de apenas 5 puntos obtenidos de los últimos 54 posibles, el conjunto amarillo parece sentenciado por su propia incapacidad de cerrar partidos, ya sea en el Nuevo Mirandilla o como visitante. 

En su último enfrentamiento ante el Deportivo de la Coruña, la historia volvió a repetirse de forma cruel: una derrota por la mínima (0-1) con un gol de Stoichkov en el minuto 88 que deja al equipo al borde del descenso a Primera RFEF.

El encuentro comenzó con la intensidad habitual de la grada gaditana, pero el dominio inicial del Cádiz fue un espejismo sin profundidad. El guardameta David Gil, consolidado como el MVP del partido, sostuvo al equipo con intervenciones milagrosas ante las acometidas de un Dépor mucho más vertical y peligroso. 

A pesar de los esfuerzos defensivos y la lesión temprana de Joaquín, el equipo de Idiakez mostró una alarmante falta de recursos para traspasar la línea del mediocampo, evidenciando la enorme distancia competitiva que separa actualmente a ambos conjuntos.

David Gil sale a por el balón tras un cabezazo de Yeremay.LALIGA

La polémica arbitral también marcó el desarrollo del juego, con un posible penalti sobre Antoñito Cordero que no fue señalado y un ‘piscinazo’ de Yeremay que pudo haber cambiado el guión. Aunque el Cádiz mejoró ligeramente en la segunda mitad gracias al descaro de Cordero y algún destello de Brian Ocampo, la falta de confianza de un equipo que lleva cuatro meses sin ganar en casa terminó pesando más que las ganas. La fragilidad defensiva en los minutos finales volvió a ser el talón de Aquiles de un bloque que se desmorona ante cualquier contratiempo.

Falta de puntería

Finalmente, el fútbol castigó la falta de puntería local con la ley del ex, cuando el sanroqueño Stoichkov sentenció el duelo apenas unos segundos después de saltar al césped. Esta nueva derrota deja al Cádiz CF sin rumbo y sin timón, metido de lleno en la pelea por la supervivencia a tan solo tres jornadas del final. 

Si no hay un giro radical e inmediato, el descenso dejará de ser una amenaza para convertirse en una realidad matemática, confirmando una de las peores rachas históricas que se recuerdan en el fútbol profesional español.