La Junta de Extremadura ha negado este viernes que haya eliminado la gratuidad de las vacunas contra la lengua azul después de la fuerte preocupación generada en el sector ganadero por una comunicación interna del Servicio de Sanidad Animal que hablaba de la suspensión “hasta nuevo aviso” del reparto de dosis gratuitas para los distintos serotipos del virus.
Más información
El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Natural, Juan José García, ha asegurado que las vacunas “siguen siendo gratuitas” para los ganaderos extremeños y que la falta de existencias afecta únicamente al Laboratorio Regional de Sanidad Animal de Zafra porque las dosis ya se encuentran distribuidas entre las distintas Oficinas Veterinarias de Zona.
Según ha explicado la consejería, a finales de abril se recibieron 340.000 dosis y desde hace semanas se tramita un nuevo contrato para adquirir más vacunas de todos los serotipos. El departamento insiste en que el compromiso de la presidenta de la Junta, María Guardiola, es mantener la gratuidad de las dosis, aunque la vacunación continúe siendo voluntaria. La consejería añade además que, en caso de que algún ganadero solicite vacunas y no pueda obtenerlas, podrá adquirirlas por vía privada y posteriormente recibir una ayuda equivalente al importe subvencionado por la administración autonómica hasta que lleguen las nuevas remesas.
Sin embargo, las explicaciones de la administración no han logrado frenar el malestar del sector, que sostienen que el problema de suministro es real y generalizado. “El laboratorio de Zafra es de donde se reparten las vacunas a las oficinas veterinarias y si no tiene, las oficinas tampoco porque se agotan”, trasladan a EL PAÍS.
Desde las organizaciones agrarias aseguran además que la falta de dosis se extiende a varias zonas de la región como en Mérida o Badajoz. Además, temen que el problema vaya más allá de la financiación pública y afecte directamente a la disponibilidad de vacunas en el mercado. “Las empresas que las fabrican no tenían previsión y las vacunas no se producen de un día para otro. Por eso es importante que la administración haga los pedidos con tiempo”, advierten.
La controversia se produce apenas una semana después de que Vox asumiera la gestión de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Natural, ahora dirigida por Juan José García. La comunicación remitida por el Servicio de Sanidad Animal indicaba literalmente que “se suspende la solicitud y el reparto de dosis gratuitas”, aunque recordaba que la vacunación seguía siendo voluntaria conforme a la normativa vigente.
El anuncio ha provocado una inmediata reacción del sector y de la oposición política por el temor a que se repita la grave crisis sanitaria registrada en Extremadura durante 2024. Desde septiembre de ese año, la región sufrió uno de los peores brotes de lengua azul de las últimas décadas, con miles de animales infectados, más de un millar de explotaciones afectadas y más de 4.000 ovejas muertas, según datos manejados por las organizaciones agrarias. La magnitud del brote obligó incluso a cancelar la presencia de ganado ovino, bovino y caprino en la Feria Internacional Ganadera de Zafra, uno de los principales eventos agroganaderos del país.
La lengua azul es una enfermedad vírica que afecta principalmente a rumiantes y se transmite a través de mosquitos del género Culicoides. Aunque no supone un riesgo para la salud humana, sí tiene un enorme impacto económico para las explotaciones por la mortalidad animal, las restricciones de movimiento y las pérdidas productivas.
Actualmente Extremadura atraviesa un periodo considerado estacionalmente libre de transmisión debido a las bajas temperaturas de los últimos meses. Sin embargo, la subida del calor y la llegada de la actividad del mosquito transmisor hacen temer al sector una reactivación de la enfermedad antes del verano si no aumenta la cobertura vacunal.
El presidente de UPA-UCE Extremadura, Ignacio Huertas, alertaba de que numerosos ganaderos están acudiendo a las oficinas veterinarias y se encuentran sin existencias. “El calor está empezando ya en nuestra región y nos podemos encontrar con que la enfermedad se desarrolle”, advirtió.
Desde la oposición, la portavoz de Agricultura y Ganadería del Grupo Socialista en la Asamblea de Extremadura, Blanca Martín, acusó al Ejecutivo autonómico de “dar la espalda al campo extremeño en uno de los momentos más delicados para el sector”.
El coste de la vacunación preocupa especialmente a las explotaciones medianas y pequeñas. Cada dosis ronda los dos euros y un ganadero con una cabaña de 150 animales puede afrontar un gasto de unos 300 euros por una sola pauta de inmunización. Teniendo en cuenta que en muchos casos son necesarias varias dosis y la intervención veterinaria, el desembolso puede superar los mil euros por explotación.
Las organizaciones agrarias coinciden en que la vacunación sigue siendo la principal herramienta para evitar una nueva expansión de la lengua azul en Extremadura y reclaman a la Junta que garantice el suministro antes de la llegada del verano.